El fin de la inocencia

"El puente del Troll", Neil Gaiman, Colleen Doran (Planeta Cómic)


Los que hemos podido disfrutarlo sabemos lo especial que es una infancia vivida en el campo. Correr alocadamente, viviendo imaginarias aventuras, perderse en la frondosidad de un bosque o, simplemente, tumbarte bajo la sombra de un árbol y contemplar, en silencio, el sutil movimiento de las nubes. Pero seguro que a ninguno de nosotros le ha ocurrido lo que al joven Jack, que sin comerlo ni beberlo, se encuentra perdido en un lugar hasta ahora desconocido para él, que tantas y tantas caminatas había disfrutado en los largos veranos.

Aquel puente no tenía, aparentemente, nada de particular. Pero la aparición de un ser imposible, un Troll, hizo que la existencia del muchacho cambiara radicalmente. Una solemne promesa le hizo regresar de una pieza, sano y salvo, a su casa.

Los años pasarán, las hojas del calendario caen a una velocidad increíble, y el chiquillo se ha transformado en un muchacho que viste de negro, escucha música punk y bebe los vientos por la que, hasta entonces, es su mejor amiga. Pero sin comerlo ni beberlo, sin la intención de regresar al lugar, la pareja termina junto a el puente de su pasado y allí tendrá que volver a usar su ingenio, de una manera harto egoísta, para poder marcharse. 

Ese instante roto, lo que pudo haber sido y no fue, cargará sobre las espaldas de un maduro Jack, que ha hecho de la mentira un modo de vida, y vive dos existencias muy distintas: Una, la familiar, conviviendo con su esposa y hijo, y la otra, la del engaño, sumergido en una espiral de breves relaciones y coqueteos con las drogas.

Pero claro, tarde o temprano, las promesas han de cumplirse y, al final de la historia, pese a que el escenario ha cambiado radicalmente, siendo prácticamente borrado del lugar por la presencia humana, algo resiste bajo ese puente, ese ser de fantasia tan real con cuyo encuentro la vida del protagonista cambió para siempre…

La editorial independiente norteamericana Dark Horse ha dedicado una “línea” de sus publicaciones a adaptar relatos al cómic del guionista y escritor británico Neil Gaiman (“The Sandman”). El éxito de sus libros (“American Gods”, “Hijos de Anansi”, “Objetos frágiles”…) avala la calidad de éstos, y si encima las narraciones vienen acompañadas por el mejor soporte visual pues nos encontramos con un producto de lo más apetecible. En nuestro país, de la mano de Planeta Cómic, hemos tenido la suerte de poder disfrutar ya de las dos primeras, “Esposas prohibidas de siervos sin rostro en la mansión secreta de la noche del aciago deseo” y “Cómo hablar con chicas en fiestas”, magníficamente ilustradas por Shane Oakley y los hermanos Gabriel Bá y Fabio Moon. Y a estas se une este “Puente del troll”, en la que Colleen Doran, autora de dilatada trayectoria en el mundo de las viñetas (“A Distant Soil”) nos regala unas páginas bellamente ilustradas.

Tened cuidado al pasear por el campo, ya que lo inesperado puede aparecer en cualquier momento…

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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