Siempre nos quedará el Humor

"Mundo idiota. Tomo 1", Peter Bagge (La Cúpula Ediciones)


¡ATENCIÓN! ¡Este volumen contiene en su interior un arma de destrucción masiva!

Pero no temáis. Si al leer su contenido, os retorcéis de la risa, estáis totalmente a salvo. Este misil en forma de cómic va dirigido con precisión y buen tino hacia todos aquellos (y aquellas) que portan la bandera de la corrección, de no salirse de las casillas que les han sido adjudicadas y, sobre todo, ofenderse a la más mínima. Es un revulsivo, un baño necesario en estos tiempos en los que hay que autocensurarse si no quieres que una horda de “guardianes de la decencia” pida tu ejecución pública en la plaza más cercana…

Son malos tiempos para la libertad (total) de expresión. Y viene muy bien recordar que ha mediados de los años ochenta, un tipo llamada Peter Bagge lanzaba estos cínicos misiles en forma de historieta sobre sus compatriotas norteamericanos, “regalándoles” unos reconocibles retratos ante los que más de uno seguro que volvió la cara, avergonzado.

Pero aquel material contenido en la revista “Neat Stuff”, aquí rebautizada con acierto como “Mundo idiota” (cada vez más, visto lo visto) era un cajón de sastre creativo, en el que Bagge volcó todo su talento narrando las peripecias de la “pizpireta” Girly Girl y sus amigos, el sempiterno cliente del bar, Goon on the Moon o la inocencia, la alegría representada en el extraño rostro de Chuckie-Boy, diana de las constantes putaditas que se le ocurrían a Girly, todo un referente que enseñarle a los pequeñuelos de la casa. Es broma.

El resentimiento más profundo viene representado por Studs Kirby. Un tipo deleznable al que a ninguno de nosotros nos gustaría tener como vecino, en cuyo interior se esconde un amante de la música con unos gustos bastante curiosos (y discutibles) y que tiene la increíble capacidad de, partiendo de una situación de total tranquilidad, ir creando en su interior un tornado de cabreo, una lluvia de bilis, dirigida hacia el resto de la humanidad que, por supuesto, se ha conchabado para hacerle la vida más jodida. O eso piensa él, claro…

¿Y qué decir de Junior? Parece salido del frontal de una caja de cereales, y es testimonio vivo de lo que hoy hemos bautizado como “Nini”, ya que el comedido jovenzuelo, pese a hacer grandes planes en su cabeza, es incapaz de dar dos pasos más allá del felpudo de casa de su madre, ya sea por las pullas lanzadas por todos aquellos con los que se cruza , o simplemente por la actitud pasiva que lo caracteriza en el día  a día. Aunque, ¿Quién sabe? Igual antes de lo que él piensa se le acaba el rollo.

No quiero terminar este repaso sin acordarme de esa familia desestructurada que tanto y buenos ratos me han hecho pasar con sus historias. Los Bradley: Papá, mamá, Buddy, Babs y Butch se van a encargar de ofrecernos un retrato jocoso pero no exento de realidad de la familia media americana. Una versión cínica de “Los problemas crecen”, o cualquiera de aquellas series ochenteras que pretendían vendernos la moto de la felicidad del núcleo familiar, de lo bien que funcionaba el “American way of life”.  Pues bien, aquí Peter Bagge nos ofrece una imagen que no por exagerada y extrema es menos realista, a la vez que hace que nos descojonemos a tope, semilla de la futura “Odio”, protagonizada por Buddy.

Heredero artístico de Robert Crumb, Peter sigue siendo el referente underground de aquellos años, y este volumen nos devuelve, de forma ordenada y completa, todo el material contenido en la revista que creó para Fantagraphics. El tomo viene prologado por el propio autor, que nos pone en situación, además de contar con un nostálgico texto de otro grande de los tebeos patrios, Hernán Migoya, que hace un recorrido sentimental por aquellos años en los que fue editor en La Cúpula.

Para todos aquellos que padezcan de “ofendidismo crónico“, les receto la ingestión (lectura) de este primer tomo durante un periodo indefinido de tiempo. Al resto, también, ya que nunca nos vienen mal unas risas con la que está cayendo.

 

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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