El hombre que lo vio todo

"Marvels", Kurt Busiek, Alex Ross (Panini Comics)

El Universo Marvel. ¿Cuántas veces hemos paseado por sus azoteas, caminado por sus calles, internándonos en oscuros callejones? Y es que ese escenario, en el que se desarrollan las aventuras de los personajes que lo pueblan, seres con poderes, es real. Su nombre es New York. Y gracias a poder identificar con facilidad la ciudad y, sobre todo, que de cualquier esquina podía aparecer un supertipo liándose a tortas con un villano, se hizo realidad el milagro. Aquel chico sentado en el salón de su casa pudo trasladarse, como por arte de magia, a la gran urbe y compartir peripecias con Spiderman, Los 4 Fantásticos, Los Vengadores…

El guionista norteamericano Kurt Busiek se preguntó qué sentirían aquellas personas, viandantes, que al escuchar el ruido de una explosión, miraban hacia el cielo y, horrorizados, contemplaban cómo el malvado Duende Verde ponía contra las cuerdas al Trepamuros. No había un momento en el que en el skylane de la ciudad que nunca duerme no se dibujara la silueta de una nave de curioso diseño, o la flamígera estela de un hombre en llamas.

¿Podría uno llegar a acostumbrarse a eso?

En “Marvels”, Busiek nos presenta a Phil Sheldon, un joven fotógrafo, que junto a otros periodistas, gacetilleros, buscan la noticia en las calles de la ciudad. Lo que él no sabe es que se va a convertir, casi por pura casualidad, en el cronista visual de estas maravillas: Todo comienza a finales de los años treinta con la aparición de un hombre sintético, creado por el doctor, y visionario, Phineas T. Horton. Él abrirá la imaginaria puerta por la que, súbitamente, entrarán los primeros hombres con poderes…

La existencia de Sheldon correrá en paralelo. Y, en esta “Edad de Oro”, fotografiará a cierto príncipe submarino, villano primero y héroe después, que pondrá en más de un aprieto al flamígero ser creado en el laboratorio de Horton. Y algo le ocurrirá a Phil, un hecho que lo va a marcar físicamente por el resto de sus días. Mientras agota los carretes de su cámara lidiará con el amor de su novia, con la que no sabe si compartir una vida.

Llegará la Gran Guerra, y nuevos cruzados surgirán. Uno de ellos viste las barras y estrellas en su uniforme. Vitoreado por el gentío, se convertirá en el símbolo de la libertad.

Pasará el tiempo y Phil seguirá haciendo fotos de esos momentos mágicos, retenidos por el objetivo de su cámara. Llegarán los héroes más grandes del mundo, Los Vengadores. Y una familia de lo más especial, que se ganará el corazón de los neoyorkinos. La boda de dos de sus miembros ocupará las portadas de todas las revistas del país.

Pero no todo es colorido en esta historia. La oscuridad y el terror llegará de la mano de otros seres con poderes, los mutantes. Incomprendidos y odiados a partes iguales, serán perseguidos por todos. Hasta el fotógrafo, en un principio, se unirá está rabiosas hordas pero, con el tiempo, se dará cuenta de que, al fin y al cabo, son personas como él, o sus hijas.

Y, de pronto, el terror llegará de más allá de las estrellas, convirtiendo al hombre en una diminuta hormiga. La sombra de este coloso sumirá en la oscuridad a los más altos rascacielos. Pero el protagonista y su cámara seguirán allí, en la calle, jugándose el tipo e ilustrando una era de maravillas, de prodigiosos seres que cambiaron el devenir de la historia, del Universo Marvel.

Kurt Busiek y el ilustrador Alex Ross nos regalan una historia que regresa a todos esos grandes momentos reflejados en los cómics más famosos de La Casa de la Ideas, pero esta vez observados desde abajo, desde la visión del hombre de a pie. Ross, poco conocido en la época de la publicación de esta miniserie en formato prestigio, se reveló como un ilustrador de tremendo talento, seguidor, entre otros, de uno de los clásicos cronistas visuales de la cotidianidad, Norman Rockwell. Y así dibuja a los héroes, con trajes que se arrugan, son hombres y mujeres que visten disfraces.

Esta nueva edición integral de la mayúscula obra de este tandem es de las mejores con las que me he encontrado, ya que además del cómic, nos podemos deleitar con multitud de portadas e ilustraciones alternativas, así como un “Quién es quién”, en el que vamos a recorrer las viñetas, reconociendo a la multitud de personajes famosos, guiños, etc. Una ingente cantidad de textos alusivos a la creación de la obra y, para finalizar, una galería de portadas y pin ups del propio Alex Ross, un completo repaso a sus trabajos para Marvel.

Hubo una vez un hombre que miró hacia el cielo y contempló la magia. Tú, lector, solo tendrás que hacerlo leyendo las páginas de este cómic.

 

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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