El pueblo de los perdidos

"Black Hammer 2. El suceso", Jeff Lemire, Dean Ormston, David Rubín, Dave Stewart (Astiberri)

Rockwood es un pueblecito que no tiene nada de especial, lo podríais confundir con cualquier pequeña localidad sita en los Estados Unidos. Sus vecinos se conocen todos entre ellos, el punto de reunión en muchas ocasiones suele ser la cafetería  donde trabaja Tammy, la ex del sheriff Trueheart y los domingos, como debe ser, todos se ven las caras en la iglesia.

Pero desde hace ya algunos años, diez para ser exactos, llegó al lugar una extraña familia que no se relaciona demasiado con el resto de los habitantes del pueblo. Está compuesta por Abraham, el abuelo;  Barbie y Randall, sus hijos; la joven y rebelde Gail y su esquiva madre. Esto es, claro está, de cara a la galería… Lo que todos los convecinos desconocen es que los habitantes de la granja no son lo que parecen. Son héroes, paladines caídos de la ciudad de Spiral City que, en su enfrentamiento final con el todopoderoso Anti- Dios, fueron trasladados a este lugar, donde permanecen presos. Junto a ellos también “viajó” el temible Martillo Negro, como como constata su herramienta de trabajo, que reposa en el suelo, justo en el lugar donde pereció al intentar escapar de su confinamiento.

Abraham Slam, Golden Gail, Barbalien, el robot Talky Walky, Madame Libélula y el Coronel Weird fueron sus nombre de batalla, aunque ahora solo se hayan convertido en un lejano recuerdo. Memorias que cada vez más están a punto de romper la tregua emocional que hasta el momento Abraham ha logrado levantar a su alrededor, pero ésta es terriblemente frágil. Slam es el único que por ahora ha logrado aclimatarse bien a este lugar, ya que mantiene una relación con Tammy, pese a los celos de su ex. El resto del grupo vive agobiado, cada uno por sus propias razones: Gail es una mujer de 55 años atrapada en el cuerpo de una chiquilla; Barbie intenta dar rienda suelda a su identidad sexual, aunque sabe que la mayoría de las veces eso le ha ocasionado graves problemas y Weird se pasea, alucinado, en la Para-Zona, un lugar en el que el pasado, el presente y el futuro se conjugan al mismo tiempo…

Y Walky, la robot, trabaja incansablemente en una nueva sonda que logre traspasar la invisible y letal barrera que los mantiene atrapados.

Mientras, como veíamos en al anterior volumen, la periodista Lucy Weber, hija de Martillo Negro, no renuncia a conocer qué ocurrió con su padre, así que cuando una de las sondas de Talky llega a Spiral City, no se lo piensa dos veces, y con la ayuda de un antiguo colega de su progenitor, logra llegar a Rockwood. Y, como podréis imaginar, todo cambia a partir de entonces.

En este segundo volumen, vamos a conocer, por fin, todos los detalles que nos quedaban por saber de los protagonistas. Sus secretos y anhelos más profundos, los terribles cambios que sufrieron en el pasado, cómo algunos de ellos se conocieron, y a algunos miembros más de el universo superheroico y villanesco que poblaba Spiral City. Desde la Golden Family, creada por Golden Gail con un objetivo muy claro, hasta los míticos habitantes de Nuevo Mundo, donde residen Starlok y Los Jinetes de la Luz, El Escapista, Whiptara, Time Boy y el Cronochucho…

Y mientras visitamos el pasado, en el presente todo se va a acelerar, por un lado la aparición de Lucy, que continuará investigando en el pueblo, que esconde algunos misterios hasta que se encuentra a sus pies con algo, un momento que será un punto y aparte en la historia de estos héroes tan humanos. Madame Libélula también, desde su oscura cabaña, moverá ficha…

Humanos, sí, porque el creador y guionista de esta exitosa serie publicada en los Estados Unidos por la editorial independiente Dark Horse, el canadiense Jeff Lemire, nos ofrece el lado gris de los tipos que visten capas y mallas. Seguro que todos y todas os suenan de algo, es obvio que están basados en otros muy famosos que ya conocemos de sobra, pero el talento de Lemire es darles la vuelta y colocarlos, con sus problemas, traumas y miedos, ante una situación del todo inexplicable que te engancha a las páginas del cómic. Con razón ha recibido el más alto galardón que se concede en los USA, el Premio Eisner a la mejor nueva serie. Casi nada, garantía de calidad.

Y asumiendo las tareas de dibujante, Dean Ormston, cuyo estilo tiene la peculiaridad de no ser nada “superheroico”, más bien todo lo contrario. Y, ¡gran sorpresa! al frente del apartado gráfico de su novena entrega de la colección nos encontramos con un viejo conocido de las viñetas patrias, nada más y nada menos que David Rubín, que se están labrando una carrera en los USA a golpe de talento y trabajo duro. Tanto está gustando su trabajo que, además de la serie “Ether”, con Matt Kindt y “Rumble”, junto a John Arcudi, ha ilustrado también la miniserie protagonizada por uno de los grandes malosos que asolaron una y otra vez Spiral City, “Sherlock Frankenstein”.

Poco más me queda deciros, solamente que tras terminar la lectura de este segundo volumen, contaréis los días con nerviosismo para tener en vuestras manos el siguiente y conocer el destino de los habitantes de la granja.

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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