Regreso al hogar…

"WildC.A.T.S. de Alan Moore", Alan Moore, Travis Charest, VV.AA. (ECC Ediciones)

Me he encontrado, a lo largo de los años, con lectores-aficionados al cómic que consideran la lectura de las obras escritas por el guionista británico Alan Moore algo “farragosas”, incluso alguno las ha catalogado como complicadas… En fin, cómo suele decirse, “para gustos los colores”.

Pero, para este tipo de lector tengo una pregunta y un reto: ¿Qué os parecería poder leer un cómic de este autor enmarcado dentro del género de superheroes puro y duro? Pues bien, para los que desconocíais su existencia, ahora tenéis la oportunidad única de poder sumergiros en la que es, a mi parecer, una de las mejores (o la mejor) etapa escrita en la colección “WildC.A.T.S.”

Os refrescaré un poco la memoria. A principios de los noventa, el tandem formado por Jim Lee y Brandon Choi “parieron” las aventuras de este supergrupo para la editorial de la que fueron co-fundadores (entre otros), Image. En ellas luchaban contra la inminente invasión de unos alienígenas que no miraban a los terrestres con muy buenos ojos, los Daemonitas. Entre las filas de los protagonistas se encontraban varios habitantes de Khera, un lejano planeta que padecía una guerra interminable con sus sangrientos oponentes: Jacob Marlowe, un tipo de poca estatura y mucha personalidad; Spartan, un ciborg de combate que esconde muchos secretos en su interior y un pasado olvidado; Zealot, una letal guerrera; Maul, un híbrido humano-titántropo (otros de los habitantes de Khera) que puede crecer a voluntad, eso sí, perdiendo su inteligencia; Void, una antigua astronauta, poseída por un orbe de poder, lo que le otorga grandes poderes, entre ellos la teleportación; Warblade, otro híbrido, capaz de convertir su cuerpo en letales armas; Voodoo, una sexy stripper que esconde en su interior a un daemonita y, finalmente, Grifter, un mercenario con una especial habilidad con las armas de fuego.

La batalla contra el temible Lord daemonita Helspont, que pretendía hacerse con el control de los Estados Unidos, duró un buen puñado de número, pero hete aquí que llega un momento en el que el grupo puede volver a su planeta de origen, una vez que Grifter ha dimitido como miembro. Y así lo harán, o al menos, es la experiencia que ellos van a vivir en las páginas incluidas en este esencial volumen, ya que para el resto del mundo su nave explotó y todos han muerto…

Y es justo ahí el momento en el que Alan Moore, genio de las viñetas donde los haya, coge las riendas de la colección y nos deja a todos boquiabiertos ante uno de los tebeos de superheroes más divertidos que se han hecho jamás. En el año 1998, los personajes fueron vendidos a la editorial DC, dentro del sello Wildstorm, que a lo largo del tiempo ha parido tan buenos cómics y todo, todo, iba a cambiar para mejor.

En nuestro planeta, Savant, la hermana menor de Zealot, reconstruye de las cenizas del anterior grupo uno nuevo. Pero las cosas, ni los integrantes de éste se van a parecer en nada a los “desaparecidos” héroes: Majestic, un Lord Kherano tan creído como poderoso; Alerta Roja, el poco fiable hermano de Grifter; Tao, un tipo cuya inteligencia y dotes para la organización superan los de cualquier mente y, finalmente, un personaje genial, la atracadora y asesina ciborg Ladytron… Casi nada.

Pues bien, en paralelo, seremos testigos de la llegada de los héroes originales a Khera, cómo son recibidos entre vítores e, inesperadamente, separados. Lord Emp (Jacob) se marchará a un imponente palacio. Algo parecido sucederá con Zealot (Zannah) que regresa junto a su letales hermanas, entre las que se fragua una sangrienta conspiración; Warblade será entrenado para aprovechar al máximo las posibilidades de sus poderes; Void se convertirá en silenciosa testigo del devenir de sus compañeros, en especial de Maul y Voodoo, que sufrirán en sus propias carnes los rigores del racismo más radical, ya que ambos pertenecen a dos razas que están consideradas inferiores.

Spartan, por su parte, va a descubrir muchas cosas sobre lo que ocurre en el planeta y sobre sí mismo.

Y es que, pese a que la guerra terminó hace años, la paz que se vive en este lejano planeta no podía ser más frágil, y los protagonistas se van a convertir en peones involuntarios de estas ocultas tramas.

Mientras, en la Tierra… se desata el caos más absoluto, ya que las prioridades de los nuevos WildC.A.T.S. han cambiado. Ahora ellos darán el primer paso, atacando a los villanos en vez de dejar que estos cometan fechorías. Así escrito parece un buen plan, lo malo es que las cosas no salen siempre como pensamos y, en este caso, se inicia una terrible guerra contra todas las facciones villanescas de la ciudad… ¿O, tal vez, no ha sido casualidad y alguien maneja los hilos para que esto suceda?

Os puedo asegurar que las aventuras en paralelo de los dos grupos no so van a decepcionar, y si los guiones de Alan Moore son magníficos, ¿Qué deciros de su acompañante gráfico en muchos de ellos? Travis Charest se reveló en estas páginas como uno de los grandes dibujantes de todos los tiempos, con una manera de plasmar la figura humana única, nos regala unas páginas para enmarcar directamente.

Secretos del pasado, traición, violencia, humor y una vuelta de tuerca espectacular… Creo que con esto ya os he dado suficientes razones para que os embarquéis en este viaje. Seguro que no os decepciona, ya que el material que contiene este volumen puede estar considerado entre lo mejorcito que se ha hecho en el género de superhéroes.

 

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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