Héroes con pies de barro

"Antes de Watchmen: Minutemen", Darwyn Cooke, VV.AA. (ECC Ediciones)

Estoy totalmente seguro de que si hiciéramos una imaginaria encuesta a nivel mundial preguntando cuál es el mejor cómic de superhéroes de todos los tiempos, el favorito  de los lectores, casi con unanimidad, sería “Watchmen”. Un clásico moderno por méritos propios. Alan Moore y Dave Gibbons lograron sacar a este género (el de los supertipos con capas) de su cómodo y agotado ghetto, convirtiendo su obra en una revisión del papel del superhombre, del vigilante. Una auténtica y genial historia que, personalmente, me releo cada poco tiempo y sigo disfrutando tanto o más como en aquella ya lejana primera lectura.

Y claro, ¿Qué suele ocurrir con este tipo de historias que han marcado un antes y un después? Las editoriales americanas, las dos grandes, retienen los derechos de los personajes que se publican bajo su sello. Así que muchos años después, tras cientos de dimes y diretes, DC Comics se atrevió a hacer lo “impensable”. Planteó una pregunta: ¿Qué ocurrió Antes de Watchmen? Y para responderla escogió a los mejores profesionales del mercado, una serie de dibujantes y guionistas que tendrían que aportan su pequeño (o gran) granito de arena a la mitología que Moore y Gibbons levantaron a partir de los vetustos personajes de la Charlton.

Personalmente, no estoy muy de acuerdo con este tipo de eventos, la mayoría meramente comerciales, que lo único que busca es vender cientos, miles de tebeos y, de paso, mancillar una obra que debería considerarse como intocable. Pero bueno, una vez que vi a algunos de los artistas que iban a realizar esta precuela no pude menos que esperar a ver el resultado…

Y aquí lo tenéis recopilado en un tomo. Los Minutemen de Darwyn Cooke, el único e incomparable. Un autor que comenzó tarde en esto de las viñetas, proveniente del mundo de la animación (su estilo cartoonesco así nos lo revela) y que, desde un primer momento plasmó en sus páginas un talento rebosante y que, por desgracia, nos fue arrebato inesperadamente por la más cruel de las enfermedades. “Batman: Ego”; “Selina´s Big Score”; “Catwoman”; “The Final Frontier” para DC Comics, además de las maravillosas adaptaciones de las novelas negras de Parker para IDW Publishing y un buen puñado de historias cortas.

Cooke retrocede en el tiempo hasta los años 40 y rellena esos espacios en blanco que tan solo fueron mencionados de pasada en la obra madre. Y lo hace utilizando como narrador, hilo conductor de la historia, al agente de policía Mason Hollis, autor del libro que rememora los “años dorados” del grupo, su creación y las aventuras que vivieron juntos. Pero todo esto es un decorado, una tramoya que oculta la verdadera historia, mucho más oscura, humana y desgraciada. Protagonizada por Sally Jupiter, una pin up que terminó, gracias a su representante y marido, como miembro del grupo; Nelson Gardner, el Capitán Metropolis, la quintaesencia del héroe americano, ¿o tal vez no tanto?; Silueta, una misteriosa mujer que lucha contra el más terrible de los crímenes; Dollar Bill, todo fachada; el frágil Mothman; el violento Edward Blake, al que todos conoceremos más tarde como El Comediante y para terminar, Justicia Encapuchada, el más misterioso de los miembros de la formación.

Ellos formarán este grupo de “héroes” que desde el principio tiene sus problemas e incompatibilidades y se comprobará, al pasar los años y pese a los supuestos “éxitos” conseguidos en su lucha contra el mal, que todo era fachada. Algunos de ellos solo buscaban la fama y el dinero, otros se ocultaban de un pasado muy oscuro y tan solo el trío compuesto por Buho Nocturno (el propio Hollis), Silueta y Mothman se lanzaron de verdad a intentar resolver un misterio: Las muertes de una serie de niños que, a través de los años, han ido desapareciendo. Desgraciadamente, el odio y la homofobia existente en aquellos años dejarán una marca indeleble, imposible de olvidar, en el grupo y, sobre todo en el propio Hollis.

Darwyn Cooke aprovecha su pasión por la historia de Norteamérica y sitúa su narración en un periodo histórico especialmente convulso: El traumático regreso de los soldados después del segundo gran conflicto bélico, las revueltas sociales, el racismo, la guerra fría y su lucha contra el comunismo… Cooke lo mezcla todo y nos regala un genial coctel en el que plasma a la perfección el rostro que se esconde tras la máscara, el del ser humano, con su problemas, traumas, etc…

El volumen viene rematado por otras dos obras que también retratan a personajes del universo Watchmen. En primer lugar un recuperado para las viñetas Steve Rude (“Nexus”) se une al guionista Len Wein para contarnos el origen de Dollar Bill, un personaje que tuvo un ascenso tan rápido como lo fue su repentina y cruel caída.

J. Michael Straczynski, escritor,  guionista de televisión (“Babylon 5″) y de cómics, junto al argentino Eduardo Risso (“100 Balas”) nos acercan a la historia de uno de los grandes villanos de la historia, o tal vez no tanto. Moloch.

El tomo viene rematado por una magnífica galería de portadas e ilustraciones, firmadas por lo mejorcito de la profesión.

¿Estáis preparados para volver al pasado?

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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