Los límites de las velocidad

"Flash: Velocidad terminal", Mark Waid, Salvador Larroca, Carlos Pacheco, Óscar Jiménez, VV.AA (ECC Ediciones)

En este cuarto, y voluminoso, nuevo tomo que recopila la etapa del guionista Mark Waid al frente de la colección del velocista escarlata, no solo vais a encontraros con increíbles aventuras de sus protagonistas, sino que se dio una casualidad bastante “curiosa”: Y es que tres artistas españoles, tres dibujantes, recién llegados como quien dice al mercado norteamericano trabajaron en la colección uno tras otro. Si en el anterior tomo celebramos la llegada de Carlos Pacheco a ésta, se le unirán Salvador Larroca y Óscar Jiménez (muy influenciado gráficamente por el gaditano). Ya nunca más se volvería a dar esta inusual situación, ya que cada uno tomaría distintos caminos y se ocuparían de otras colecciones, sobre todo para la distinguida competencia…

Pero lancémonos ya de cabeza a las peripecias del atribulado Wally West, que desde que vistió el traje rojo no para de averiguar cosas nuevas sobre su poder y la misteriosa fuente de la velocidad. Pero antes de meternos a fondo, en un número muy especial, Wally rememora los días en los que vistió por última vez el traje de Kid Flash, el jovenzuelo sidekick que compartió tantas y tantas aventuras junto al desparecido Barry Allen.

Desde que regresó del futuro y su aventura contra el malvado Kadabra, el mago tecnológico, Wally guarda un secreto, algo que lo atormenta. Si vuelve a recurrir a la velocidad máxima, la energía que desprende lo hará transformarse fusionarse, convertirse en uno con la fuente de la velocidad y, por consiguiente, desaparecer…

Por desgracia, éste no será el único problema que le quita el sueño, sino que Kobra, comandados por su líder, siguen adelante con su plan secreto y pese a ser vencidos en varias ocasiones, no pueden evitar que las cosas vayan de mal en peor. Si a esto añadimos la testarudez e inexperiencia de Bart, el joven Impulso, que en más de una ocasión pone en peligro su vida y la de los demás, hacen que Wally tome un drástica decisión, pidiéndole a la misteriosa Jessie Quick que entrene al muchacho.

Estos hechos harán que el místico Max Mercury le cuente la historia de un nativo norteamericano que, hace muchos años, se fundió con la velocidad y fue uno con ella.

Los hechos se acelerarán y Keystone City está en peligro, amenazada por un terrible terremoto que promete destruirla por completo. Flash no tiene más remedio que correr lo mas rápido que pueda, con el resultado que todos podéis imaginar. Desaparecido, sus amigos tendrán que salvar la situación, hasta Linda Park, la prometida de Wally, empuñará un arma contra las viles tropas de Kobra, mientras todo se desmorona a su alrededor.

Pero claro, cuando las cosas se ponen peor, un fulgor de energía surgirá de la nada…

En los siguientes números de la colección, el retornado Wally tendrá no tan solo que luchar contra mil y una amenazas villanescas, sino, y lo que es más difícil, contra el enfado supremo de Linda, su novia periodista, que no logra comprender y perdonar el secreto que Wally guardó hasta que fue demasiado tarde. Esta falta de confianza ha hecho que su relación pase por un muy mal momento.

Mientras tanto, para ir animando la cosa, Flash cruzará algo más que palabras con Mongul, un dictador espacial; junto a Linda descubrirá la maldad absoluta que se esconde en los sótanos de una empresa, la presencia de un ser demoniaco; además, el pobre Wally va a imitar a la rubia Alicia y pasar al otro lado del espejo por cortesía del Amo de los Espejos, que trata de recuperar a un amor perdido. Y para rematar el viaje, una ex novia, Frankie Kane, regresa a Keystone City y os podéis imaginar quién es la diana de su rencor…

Muchas aventuras, peligros por doquier… Pero esto no acaba, ya que como colofón a este magnífico volumen, la miniserie “Inframundo desencadenado” (1995), en la que Mark Waid, junto al dibujante Howard Porter (“Liga de la Justicia”) nos presentan un evento que afectó a las principales cabeceras de la editorial y que, curiosamente, está protagonizada por los villanos del Universo DC, desde los más conocidos a algunos de digamos, “segunda categoría”, que van a vender su alma (literalmente) a un nuevo y poderoso contrincante, el misterioso y cruel Nerón, que los transformará, ofreciéndonos un perfil mucho más letal de todos ellos…

Si aún no tenéis este nuevo volumen de las aventuras de Flash, solo os diré una cosa: ¡Corred a por él!

FREEK! te recomienda:

José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


Deja tu comentario


+ 6 = ocho

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD