El tamaño sí que importa

"Los Ogros Dioses: Pequeño", Hubert y Bertrand Gatignol (ECC Ediciones)

El nacimiento de un hijo debería de ser motivo de alegría para sus padres, pero en el caso de los reyes Gabaal y Émione les va a cambiar las vidas. Y os preguntaréis a qué viene esto. Pues bien, resulta que esta historia nos sitúa en el remoto reino de los gigantes, seres enormes que llevan años devorando a los humanos, que les sirven de criados así como siendo el principal plato de sus menús…

Así que la sorpresa de la reina Émione cuando ve surgir de sus entrañas a un pequeñísimo niño es mayúscula, y se apresura a ocultárselo a su marido, el sangriento y brutal rey Gabaal, que lleva a sus espaldas un reinado plagado de muertes y violencia, además de haber vuelto a instaurar el canibalismo entre sus súbditos.

El bebé, bautizado como Pequeño, quedará al cuidado de la señora Desdée, la enorme (si cabe) y casi paralítica tía de Gabaal, que a lo largo de los años intentará evitar dos cosas: Que el muchacho se aficione a comer carne humana y, sobre todo, que nadie, excepto ella y sus sirvientas, conozcan su existencia. Si el rey se entera algún día, su sentencia de muerte estará firmada, sea o no su propio hijo…

Mientras el muchacho crece, nosotros lectores, vamos a hacer un recorrido en prosa por el árbol genealógico de los gigantes, comenzando por la propia Desdée y su interrumpida pasión por la danza; el Fundador de la estirpe gigantesca; Émione, la madre de Pequeño, una mujer contradictoria; El Rey Dios, que fue consumido por sus ansias de grandeza; Cool el explorador y, finalmente, el destello de esperanza y bondad que supuso el reino de Éliabaal, apodado “el Rey Filántropo” por sus amados súbditos…

Todas estas historias marcan una línea que nos lleva hasta la de Pequeño, que ya crecido, convertido en un hombre, intentará escapar en no pocas ocasiones, enfrentándose a los peligros que esconde el ciclópeo castillo de sus padres, así como a la presencia de un temible trío, sus hermanos (de sangre, que no de tamaño) Torr, Tott y Tonn, cuya inteligencia, menos mal, no es tan grande como sus cuerpos.

Aunque el verdadero punto de inflexión de esta historia llegará cuando Pequeño conozca a Sala, una rubia muchacha de la que se va a enamorar perdidamente y que encenderá definitivamente la llama de la rebelión en su corazón, iniciando una serie de hechos que lo enfrentarán a los mayores peligros, poniendo su vida en la cuerda floja y, quién sabe, el final y brutal final del reinado de los gigantes.

Un drama en el que, en una imaginaria coctelera, se han mezclado a Shakespeare y Jonathan Swift, con un resultado asombroso.

El guionista galo Hubert, junto al ilustrador Gatignol nos regalan una historia muy original, con momentos de una brutalidad que Gatignol, proveniente del mundo de la animación, dibuja con su personal estilo que ya nos cautivó en su anterior obra publicada en nuestro país por el sello Spaceman Books, “Pistuví”, dibujada por él y escrita por uno de los “guionistas de oro” en el país vecino, Fabien Vehlmann (“Solos”).

Fue tal el éxito de este cómic que lo que se suponía iba a ser una sola obra, ha sido continuada por sus autores en un segundo tomo titulado “Demi-Sang”, que espero no tarde en ver la luz en nuestro país.

Una genial muestra más de esa nueva bande dessinée que nos viene de tierras galas.

FREEK! te recomienda:

José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


Deja tu comentario


5 + = ocho

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD