Mi vida entre capas y mallas

"El retorno de las Ti-Girls. Dios y Ciencia". Jaime Hernández (La Cúpula Ediciones)

Pese a ser un personaje de ficción, para los que hemos seguido su trayectoria vital a lo largo de todos los cómics que ha protagonizado, Maggie Chascarrillo se ha convertido en parte de esa imaginaria “familia” compuesta por infinidad de creaciones que los que amamos el medio, el Noveno Arte, llevamos en nuestra “mochila”. Es la hermana, la prima que todos desearíamos tener. A lo largo de su existencia, hemos reído, llorado y compartido toda una vida (aunque sea de papel).

Pues bien, aunque en esta entrega, por llamarla de alguna manera, de la saga creada por Jaime Hernández, ella no es la protagonista, todo comienza en su lugar de trabajo, un bloque de pisos de cuyo mantenimiento se encarga. Allí, en sus ratos libres, comparte largas charlas con su amiga Angel. Curiosa como siempre ha sido, fija su atención en una alta y rubia vecina…

Y, como por arte de magia, el tono cotidiano al que habitualmente estamos acostumbrados en sus historias cambia y nos sumergimos en una apasionante historias de superheroinas, grupos de mujeres con extraordinarios poderes. Algunas de ellas han sido olvidadas por el tiempo y otras, orgullosas, creen haber ocupado el puesto de las verdaderas adalides de la justicia. Pero, ¿todo esto a qué viene? Tras descubrir que la chica rubia es nada más y nada menos que Alarma, miembro de Las Fenónemos, vamos a ser testigos de la desgraciada historia de Penny Century, que durante toda su vida estuvo persiguiendo un sueño, tener poderes y que, una vez los poseyó, su vida se convirtió en un infierno al perder a sus dos hijas, Maite y la diminuta Pulgarcita. Desde entonces vaga por el universo, gritando y llorando de dolor.

A lo largo de los diferentes episodios de esta saga, que están agrupados como si se trataran de auténticos cómic-books (las increíbles portadas que nos regala Hernández homenajea a un género con el que él y el resto de sus hermanos se criaron, gracias a su madre, que les descubrió el colorido mundo de los superhéroes cuando apenas eran chavales) vamos a ser testigos de, por una parte, la búsqueda por parte de la inexperta Boot Angel (la amiga de Maggie) que descubre que las heroínas clásicas siguen vivas y están más cerca de lo que parece. Y, de hecho, dan título a este volumen. Las Ti-Girls han vuelto, las mejores en lo suyo, pese a haber estado muchos años separadas, se reúnen de nuevo, enfrentándose a multitud de amenazas, ya que a medida que la trama avanza, irán apareciendo villanas que viene del futuro, presas fugadas de una cárcel para gente con poderes, la negativa de una hija a regresar con su madre… Todo ello, además, con espacio para regresar al pasado y conocer todas las historias y orígenes de estas heroínas y villanas. Con realmente pocas páginas y mucho talento, el autor construye un panteón superheroico que ya quisieran para sí algunas de las grandes editoriales yanquis.

Un aluvión de aventuras que deja al lector sin respiro y que confirma una vez más lo buen escritor que es Jaime Hernández, y cómo entiende y retrata a la perfección la personalidad femenina, sin caer en el tópico. Porque estas mujeres ultra poderosas que se enfrentan a titánicas tareas también tiene problemas de lo más cotidiano y real.

Boot Angel, Alarma, Penny Century, Cheeta Torpeda, Vakka Boome, La LLorona, Space Queen, Espectra, Golden Girl… Quedaos con estos nombres y sus peripecias en un mundo que se parece demasiado al nuestro.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y la pérdida de ésta hace que solo haya un posible castigo…

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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