Verde, que te quiero verde

"Marvel heroes 79.La Sensacional Hulka de John Byrne", John Byrne (Panini Comics)

En la Historia de los personajes del comic-book norteamericano hay algunos que, por la razón que sea, nacen sin demasiada suerte. Este podría haber sido el caso de She-Hulk, más conocida como Hulka en estos lares. Creada en una época en la que ya Stan Lee tenía otras pretensiones más hollywoodienses, la prima de Bruce Banner no tuvo una vida en los cómics demasiado exitosas, pese a estar dibujada en su primer número por uno de los grandes de la viñetas superheroica, John Buscema.

Pero claro, los caminos del tebeo son inescrutables y, tiempo después, cierto dibujante y guionista británico se iba a cruzar en el camino de esta chica de más de dos metros y cuerpo voluptuoso. Eran los años ochenta y John Byrne ya había alcanzado el status de autor completo, capaz de revitalizar cualquier colección o personaje que estuviera de capa caída. Y de esta unión autor-personaje nacería la novela gráfica que abre este tomo y que supuso un soplo de aire fresco en unas colecciones, las del Universo Marvel y los comics de supertipos en general, que empezaban a tomarse, tal vez, demasiado en serio. El dark and gritty se aproximaba, pero Byrne huyó completamente de esa tendencia que tan buenas obras daría en el futuro y se centró en aplicar una gruesa capa de comedia a las aventuras de esta abogada con poderes.

En la novela gráfica que abre este volumen, Hulka mantiene una relación de algo más que amistad (como se puede apreciar en las páginas censuradas que se incluyen como bonus gráfico) con Wyatt Wingfoot. Pero los días de vino y rosas de la parejita se van a ver trastocados cuando ésta es abducida y llevada a la fuerza al helitransporte de S.H.I.E.L.D, del que previamente Nick Furia, haciendo honor a su apellido, se ha marchado bastante enojado.

La organización secreta quiere estudiar las capacidades de la mujer verde, pero claro, como en estas historias suele suceder, todo va a trastocarse con la aparición de un misterioso vagabundo que esconde en su interior algo terrible.

Así leído por encima pensaréis que sí, la trama era interesante, pero no llegaba a diferenciarse de la de ninguna otra colección. ¿Cuál fue el ingrediente mágico? Pues el tono ligero, humorístico, con que Byrne nos llevaba por la trama y, sobre todo, el que la protagonista se dirigiera a los lectores, atravesando de un imaginario puñetazo lo que se conoce como Cuarta Pared…

El experimento salió a pedir de boca, pero si algo caracteriza a John Byrne, aparte de su genialidad como autor, es cierta tendencia a los conflictos, así que hizo la maleta y se marchó a la estimada competencia (DC Comics) para plasmar las aventuras de cierto tipo que viste de rojo y azul… Pero en esto de los cómics nunca dirás nunca jamás, y una vez eliminada del camino una piedra llamada Jim Shooter (un editor que batió el record de broncas y malos rollos con el staff de la Marvel de aquel entonces), Byrne retornó a su casa y sí amigos, se metió de cabeza en la nueva colección de Hulka, la Sensacional Hulka. Y, si una fórmula funciona bien, ¿porqué cambiarla?

En los primeros números, auténtica montaña rusa para el personaje, Jennifer se las verá con el Circo del Crimen, la curiosa invasión de los hombres sapo. Mientras, en las sombras, los peculiares Hombres Cabeza, siguen sus andanzas y planean algo relacionado con ella… Vuestro, y nuestro, vecino favorito, Spiderman, hará su aparición en la colección, ayudando a Hulka contra la amenaza del cuarteto formado por Arthur Nagan, Jerome Morgan, Rubi Jueves y Chondu…

Y aunque lo intenta, su vida como civil, trabajando para el fiscal del distrito, tampoco va a ser cosa sencilla. La aparición de otro villano, El Zancudo, le pondrá las cosas difíciles de nuevo, aunque cuente con la ayuda de Weezie, secretaria del fiscal, que esconde un secreto de lo más importante.

Así seguirán las peripecias de esta heroína, con muy buen humor (Byrne no para de ponerla ligerita de ropa, para el d eleite de loslectores más jóvenes y cabreo de la propia protagonista, que nos muestra un auténtico catálogo de modelitos de lo más in), enfrentándose a malosos de segunda fila, rescatados del olvido, como Bong, Xemnu y sus poderes psíquicos (en la primera aventura cósmica de la protagonista) y Nick St. Christopher, un viejecito de los más especial…

John Byrne demostró una vez más su carisma como autor y talento. Tras un parón, regresaría a la colección en el número 31 y seguiría con muy buen ritmo hasta el número final de ésta, el 50, en el que contaría cob la inestimable colaboración de cracks de las viñetas como Frank Miller, Dave Gibbons, Walt Simonson, Howard Chaykin

Zombis, montañas parlantes, hombres topo, tipos con el poder de borrar la realidad, un mapache que habla… Y humor, mucho humor e irreverencia en una colección que ha quedado como un auténtico clásico moderno en la historia de los comic-book.

En este tomo, se incluye además, una historia corta dibujada por Alan Davis y escrita por Chris Claremont que siguió con el tono de la novela gráfica, además de una serie de artículos y portadas e ilustraciones inéditas.

¿Os lo vais a pensar mucho a la hora de lanzaros a los brazos de Hulka? Yo creo que no…

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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