Tokio noir

"Hotel Harbour View", Natsuo Sekikawa, Jiro Taniguchi (Planeta Cómic)

Me embargan sentimientos contradictorios ante la reseña de este manga. El primero es de alegría, ya que soy un lector apasionado de género negro: Callejones solitarios, rudos detectives que viven ahogados en un vaso de whisky, mujeres fatales que conducen a la tragedia, engaños, tiroteos, jazz… Este género es, tal vez, uno de los que mejor retrata a la sociedad, la pasada y la actual, sus lacras. Sólo tenemos que ver el telediario o leer la sección de sucesos de un periódicos para extraer un buen puñado de argumentos que resultarían totalmente válidos, por desgracia, para ilustrar un relato criminal.

Si a esto el unimos otras de mis pasiones como lector, el manga nipón, pues obtenemos una muy buena mezcla. Y es que en este tomo escrito por Natsuo Sekikawa y dibujado por un Jiro Taniguchi al que podríamos calificar como de “primera etapa”(la obra data de mediados de los ochenta), se nos van a narrar varias historias enmarcadas en el mundo del thriller: Me gustaría destacar la que abre el volumen, “Good luck city”, en la que un tipo pasa las horas observando la fotografía de una mujer. Va armado, por lo que podemos suponer que se trata de un policía o un investigador privado, lógico protagonista de este tipo de relatos. La existencia de este hombre se ve amenazada en varias ocasiones por asesinos, de los que consigue librarse. En su periplo por la urbe, conocerá a varias féminas, todas atractivas, sensuales. De hecho, la historia tiene una fuerte carga erótica y, sobre todo, de lo que quería hablaros es de la forma de narrarnos. Unos textos con un lenguaje muy literario acompañan a una serie de viñetas verticales, sin bocadillos de diálogo, dándole una cualidad muy cinematográfica.

En el relato que da título al tomo nos encontramos con un hombre, experto tirador, que espera a que su destino se cumpla. Pero para ello ha elaborado un plan que no conoceremos hasta la conclusión de la historia.

La venganza, otro de los temas que salpican a este tipo de narraciones también hará su aparición en “El restaurante de la calle de los Niños Perdidos” en el que veremos el calvario que experimenta un padre que ha perdido a su hijo, y como su único objetivo a partir de entonces será atrapar y hacerle pagar el crimen al asesino que acabó con la vida del muchacho…

Maestro y alumna. El pasado siempre regresa para hacernos recordar los pecados. Una hábil asesina planea borrar del mapa al que fue su mentor, el hombre que la enseñó todo lo que sabe, el arte de matar. Pero los sentimientos embargan a la mujer cuando rememora que la relación entre ambos fue algo más.

Finalmente, un relato con una génesis de lo más curiosa. Alain Saumon escribió un relato en el que quiso volcar su experiencia nipona, pero cuando se lo presentó a Sekikawa, éste prefirió guionizarlo, realizar una adaptación del mismo. Fue entonces cuando nació “Sobre un asesinato tokiota”, en el que un francés se involucra dentro de una organización mafiosa japonesa, la Yakuza, donde servirá a uno de los líderes de una facción. Allí será testigo de la violencia que rodea a este mundo.

Como decía al principio, los sentimientos se mezclan mientras escribo estas palabras, y es que la casualidad ha hecho que la publicación de este manga, uno más en la larga vida artística del maestro Jiro Taniguchi, ha venido a coincidir con su fallecimiento. Hace pocos días el mazazo nos alcanzó de pleno. Pensamos que estos artistas son inmortales y sí, en cierta manera la son, ya que su obra permanecerá siempre junto a nosotros, pero nos cogió de improviso la terrible noticia.

Así que valgan esta modestas palabras para homenajear a un autor que nos hizo conocer que había “otro manga”. Aquel que nos llevó a barrios lejanos, a funerales, bajo al sombra de un olmo del Caúcaso, acompañándolo en largos paseos o disfrutando de la gastronomía japonesa…

Sayonara, Taniguchi San.

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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