El mundo de las flores y los sauces

"Historia de una geisha", Kazuo Kamimura (ECC Ediciones)

De esta peculiar manera es como, dentro de la tradición nipona, se denomina al mundo que rodea las costumbres y normas de las geishas. Esas cortesanas, cuyo nombre reúne dos características: Arte y Persona. Una mezcla que solo se logra como con los buenos caldos, con el paso de los años. Ésta es la historia de una de ellas.

Otsuru entra a servir en la okiya Matsuo cuando es sólo una niña, y durante estos primeros años deberá aprender mucho si quiere llegar a ser igual o mejor que sus “hermanas mayores”: Disciplina, silencio, sacrificio, las artes amatorias, la forma de maquillarse y vestirse, tocar con gracia el shamisen… Y muchas más. La vida de la pequeña Tsuru, a la que llaman así por si costumbre de imitar a las grulllas cuando tiene frío en sus pies desnudos, no va a ser nada fácil.

Con su mentalidad infantil, habrá momentos en los que no dará una explicación lógica a los problemas de los adultos y se convertirá en testigo de los líos de algunas compañeras de okiya, que pese a su aparente frialdad, resulta que dentro del pecho de las geishas palpita un corazón, y a veces puede que no sea por el danna (señor que compra los favores de una mujer en particular, convirtiéndose en su “amante” oficial) encomendado, sino por un pobre hombre, con los problemas que ello acarrea, ya que la “venta” de las mujeres conlleva su total y absoluta limpieza, dedicación y virginidad…

El tiempo irá pasando y la joven aprendiz irá creciendo, esquivando las broncas de su estricta superiora, tan dura que lleva a otra shikomikiko (aprendiz) a cometer un acto terrible, que marcará a la joven de por vida. Y todo por unas pocas sobras de comida.

Y llegará la edad adulta, ya transformada en una bella mujer, totalmente preparada para entregarse a los brazos y caricias de su baboso danna, un tipo con más dinero que atractivo. Ya no es Tsuru, su nombre de geisha ha cambiado, igual que ella, y es Tsurugiku. Y ahora sí que padecerá en sus propias carnes lo que significa traicionar la confianza de aquella gente que te ha preparado y de tu “amo carnal”, ya que el amor se instala en el corazón de la mujer…

Todo ello enmarcado dentro de los años previos al terrible conflicto bélico que levó al Japón a la más cruenta de las guerras y que dejaría una marca imborrable en sus vidas.

Una historia ésta narrada con la elegancia del dibujo de uno de los grandes autores de manga contemporáneo, Kazuo Kamimura que muestra lo justo en momentos tensos, sutiles. En nuestro país lo conocemos ya gracias a su unión artística con Kazuo Koike (el padre de Lobo solitario, Asa el ejecutor…), que dio tan buenos frutos con la creación del personaje Lady Snowblood, que seguro que os suena a todos, ya que su camino de venganza inspiró muy mucho a cierto director de cine, que homenajeó al género en la magnífica saga “Kill Bill”.

Si queréis saber más sobre la vida de estas esforzadas mujeres de rostro blanco, aquí tenéis una buena manera de hacerlo y de paso disfrutar de una apasionante historia.

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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