Alocada lección de Historia

"La formidable invasión mongola", Shintaro Kago (ECC Ediciones)

El fuego, la invención de la rueda, la forja de los metales… Todos estos fueron momentos cumbres en la evolución de la humanidad. Pero, imaginad por un momento que lo que realmente hubiera iniciado esa “revolución” fuera el hallazgo de unos extraños caballos, que no eran sino otra cosa que las cercenadas manos de unos misteriosos gigantes…

Este desquiciado paseo por la Historia de la humanidad comienza en territorio mongol, con una historia protagonizada por uno de los grandes conquistadores, Gengis Khan, que supo reunir uno de los más vastos imperios que se ha conocido. ¿Y fue gracias a sus dotes marciales? ¿O tal vez a la fiereza de sus tropas? Para nada, la clave que lo convirtió en el gran líder fue el descubrimiento de estos enormes e imparables caballos, que arrasaban a las tropas enemigas. Pese a sentirse extrañado al principio por la curiosa forma de estos, rápidamente se envía una expedición para encontrar su punto de origen y una vez hallado, se adaptó la montura a las tropas, que avanzaron imparables, derrotando a las tribus tártaras y a todo el que se le pudiera por delante…

De ahí saltamos en el tiempo para trasladarnos a la época del descubrimiento de nuevas tierras, nuevos continentes. Vasco de Gama es uno de esos grandes nombres, pese a sernos revelado un curioso secreto: El bamboleo del barco lo hacía vomitar constantemente… Hasta que resuelve y crea una curiosa manera de comunicarse con sus marineros.

Tras una cruenta batalla con los habitantes de tierras indias, consigue llevar a estos extraños caballos a Europa, sin saber que todo iba a cambiar a raíz de este hecho. El episodio de su vida concluye con la manera en la que, a bordo del barco, se resolvió el problema de la escasez de agua. Todo un logro, surrealista, pero un logro.

Y así llegaremos a le revolución industrial, y la principal pieza que supuso la presencia de estos caballos para que las máquinas consiguieran altas cotas de sofisticación. James Watt y su oponente Richard Arkwright lucharán por encontrar las solución y aplicación de estas bestias a sus invenciones, mientras el primero trata de olvidar las vejaciones a las que fue sometido por su competidor cuando eran estudiantes.

Y así hasta el primer gran conflicto bélico. la guerra de trincheras nunca fue tan sofisticada y desquiciada con la intervención de los caballos, que le dieron movilidad a enormes y letales máquinas de guerra, mientras los estudios y pruebas con los cuerpos de los gigantes llegaban a cotas insospechadas de locura.

El autor de manga nipón Shintaro Kago (“Fraction”, “Cuadernos de masacres”…), Maestro del género guro es sinónimo de locura, escatología y gore. En este caso nos encontramos con una obra en la que sí, hay algún que otro momento visualmente desagradable, pero en la que impera ese sentido del humor tan especial que poseen los japoneses, convirtiendo este relato en un camino hacia el desquicie más absoluto, donde los hombres dejan la cordura a un lado cuando descubren las múltiples aplicaciones y usos de estos curiosos “caballos”.

Seguro que en el colegio o el instituto no os enseñaron estas cosas…

 

FREEK! te recomienda:

José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


Deja tu comentario


seis × 2 =

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD