Con mi máscara y estos puños ensangrentados

"Codeflesh", Joe Casey, Charlie Adlard (Aleta Ediciones)

Ciudad de Los Angeles. Mientras su novia Maddy se dedica a hacer babear a los mirones que disfrutan de sus sensuales bailes en un club de striptease, Cameron Daltrey hace lo que mejor se le da, o casi… Liarse a puñetazos, patadas, empujones con más de un fugitivo de la Ley que no se ha hecho su visita al agente de la condicional.  Y es que tanto Cam como ellos tienen algo especial, que los distingue del resto: Daltrey, que siempre ha manejado su negocio de agente de fianzas con profesionalidad junto a Staz, su socio, lleva un tiempo enfundándose una máscara que oculta su rostro frente a los peligrosísimos supertipos a los que se enfrenta. Gente con poderes, diréis. Otra más… Pues no, ahí os equivocáis, ya que lo especial de esta obra que viene firmada por uno de los guionistas más prolíficos y admirados de los Estados Unidos, así como un dibujante británico que un día tuvo la inmensa fortuna de que lo llamara por teléfono un tal Robert Kirkman, no es lo que uno espera. Para nada.

Pues bien, como os iba diciendo, aquí no hay héroes, todos y cada uno de los personajes que nos vamos a encontrar durante los ocho episodios que contiene este volumen, son perdedores. Empezando por Cam, que no puede evitar enfundarse la máscara con códigos de barra. Para él es una droga, aunque sabe que algún día tendrá que vérselas con algún fugado más letal de lo habitual con pocas ganas de regresar a prisión y que lo supere en fuerza, mala baba… Puede que termine en un oscuro callejón, ahogado en un charco de su propia sangre.

Tanto su amigo y compañero Staz como Maddy, su novia, le advierten de lo peligroso de su profesión, ya que es rara la vez que no regresa sin un hueso roto, o moratones por todo el cuerpo. Su relación sentimental se va a ver seriamente perjudicada, ya que si a la chica no le gusta el trabajo de Cam, imaginad  lo que haría si descubriera esa otra faceta suya…

Y es que como ya decía antes, éste no es un cómic de superhéroes, es una acertada fusión que mezcla la presencia la tipos con capacidades sobrehumanas pero todo enmarcado en el género noir. Joe Casey, el guionista y co-creador del personaje admite su devoción (que comparto, por cierto) por uno de los grandes escritores de novela criminal, Elmore Leonard y aquí trata de reflejar, y lo consigue, los sórdidos ambientes en los que se movían los personajes de novelas como “Joe LaBrava” o “Pronto”, por sólo citar un par. Y sobre todo, el guionista, obtiene un diez al conseguir esos magníficos diálogos que eran marca de la casa del Maestro Leonard.

¿Y qué deciros de Charlie Adlard? Hasta ese momento había destacado por dibujar la adaptación a los tebeos de la mítica serie “Expediente X”, así que ésta fue una de las primeras oportunidades que tuvo de internarse en el mundo de las editoriales independientes como Image, con la que ya lleva teniendo una larga y fructífera relación, gracias a ese fenómeno de ventas titulado “Los Muertos Vivientes”. El resto ya es historia…

Aleta Ediciones vuelve a dar en la diana y sin prisa, pero sin pausa, está publicando en nuestro país lo mejorcito del catálogo de una editorial como Image Comics, que ya es un referente cuando hablamos de calidad, variedad y originalidad.

Como todas las narraciones de género negro, al llegar al final, hay un extraño regusto en el fondo de tu garganta, una sensación amarga, pero también la satisfacción de haber pasado un muy buen rato leyendo un muy buen material. Algo así como beber un vaso de whisky…

FREEK! te recomienda:

José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


Deja tu comentario


− 2 = cuatro

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD