“La música importa, pero lo que te entra por lo ojos también”

Wilhelm a la vista

Puede parecer por los estereotipos que nos quieren empujar gañote abajo películas españolas muy taquilleras que los del sur somos los graciosos y juerguistas y los del norte son unos siesos del copón. Pues Wilhelm dejaban bastante claro que no en su primer disco, adentrándose en lo profundo de un bosque festivo y animal. Y vuelven ahora a querer que bailes y te sacudas el muermo de los hombros con su segundo disco, “How High Lily?” (Origami Records). Y estos chavales son de Pamplona, así que adiós a los mismos clichés de siempre, dita sea.

:mrgreen: : Me encantaba de vuestro primer disco ese concepto artístico de naturaleza y defensa de lo animal y de los animales. Y ahora veo que de vuestro antiguo nombre incluso os habéis desprendido del complemento “and the Dancing Animals”, ahora sólo sois Wilhelm. ¿A qué se debe este cambio?
Wilhelm and the Dancing Animals fue una época de nuestras vidas (Helen y mía), donde empezamos a vivir experiencias, componer música, y a darle un sentido a nuestras vidas conjuntamente. Hacíamos canciones en el salón y fantaseábamos con la idea de poder ir a presentarlas en directo con nuestros gatos como banda. No teníamos intención de sacar discos, dar directos o formar una banda pero de repente todo eso ocurrió. Después de la experiencia interna como banda, de girar, de ver cómo funcionábamos, de escuchar las críticas, etcétera, vemos que lo que somos ahora no se corresponde con esa idea inicial, por lo que hemos optado por dejar constancia de que ha habido un cambio, tanto que hemos cambiado el nombre.

:mrgreen: : Comenté en la reseña que hice de vuestro disco debut que me sonábais mucho a Les Savy Fav y a The Blood Brothers y me señalaste que había acertado, que ésa era la gente que te había influido. ¿En este disco te han inspirado otros? ¿Qué ha pasado de nuevo entre estos dos discos?
Siempre he intentado ser fiel a mis principios y a mi pasado musical. Con “The War of the Species”, sin darme cuenta nos metimos en un saco que no se correspondía con lo que somos. Se nos tachó de burdos imitadores de Hola A Todo el Mundo, Belle & Sebastian o Los Campesinos, y siendo sincero, en mi vida había escuchado esos grupos. Estar “online” en el panorama del indie nacional me ha hecho estar al tanto de lo que se lleva, de lo que lo peta y de lo que mola, y he intentado despegarme de esa tendencia pero manteniendo la esencia pop de Wilhelm. No porque no me guste la música mainstream -que sí- sino porque no es fiel a lo que soy. Desde el mainstream, un grupo con guitarras acústicas y acordeones te puede llevar a pensar en Of Monsters and Men como influencias, pero a mí me hace pensar en Mum o Lukestar, grupos con un estilo de música parecido pero con concepto muy diferente. Ahora mismo estoy más inspirado en la producción, toquetear plug-ins, hardware, sintetizadores, y mil elementos que he introducido en “How High Lily?. Como referencias podría citar a  mil bandas, Tweak Bird, The Mae Shi, o Com Truise pero con un salpicón pop a lo Paul Simon.

:mrgreen: : ¿Cómo lleváis el síndrome del segundo disco aka “el primero era mejor”?
De momento nadie nos lo ha dicho, intuyo que tú eres el primero (risas). Siendo sinceros no me importa lo más mínimo, estoy tan contento con el resultado de este disco que me da exactamente igual. Es un disco real, en el sentido de que tiene mucho sentimiento, me quedo con eso. Para mí es como por ejemplo: tienes una pareja que es muy fea, pero a ti te encanta y eres feliz a su lado; por mucho que te digan lo fea que es y lo mucho que te estás echando a perder con ella,  a ti te va a dar igual porque de otra manera no serías feliz; pues me pasa un poco lo mismo. Sé que es estridente, loco, y poco congruente… ¿Y?

:mrgreen: : Adoro “Erin’s Song” ¿De dónde salió esa canción y la festividad que desprende? A mí me parece mucho a una canción como las que cantaban los niños para jugar a palmitas o saltar a la comba.
¡Gracias! Sí, exacto. Esa canción salió muy rápidamente. Yo tenía una estructura musical grabada y se la pasé a Helen para que le pusiera voz. Cuando me enseñó lo que había compuesto pensé que la desecharíamos del disco, y mira, ahora single. Helen se inspiró en su sobrina de 7 años Erin, quien tiene buena culpa de la historia que se narra en la canción. Supongo que el aire colegial vino ligado a esta idea. A nivel de producción yo intenté utilizar pocos elementos y mucha electrónica, cambiar el concepto del resto del disco, el cual puede que peque de tener muchas capas por momentos.

:mrgreen: : También me parece muy especial el interludio, ¿por qué se quedó ahí y no devino en canción completa?
Durante la composición de “How High Lily?” observábamos que había dos tendencias muy marcadas y quisimos unirlas mediante este interludio, que es una adaptación de “Cast Away”. Finalmente con horas y horas de estudio esas dos tendencias desaparecieron y se convirtieron en tantas como canciones, por lo que el interludio en sí perdió significado conceptual pero nos gustaba lo suficiente como para incluirlo.

:mrgreen: : A la hora de hacer canciones, ¿qué es lo que pasa en tu cabeza? Aparte de los procesos compositivos, ¿qué otras cosas ajenas a la música intervienen en ese momento?
El clima y si hace frío más. Me encanta tocar cosas un poco más oscuras o épicas cuando está nublado, llueve o nieva. Mi idea en el futuro (no sé si la llevaré a cabo) es trasladar el concepto del blackmetal, como experiencia sensorial, al indie/pop. Este disco se compuso buena parte en verano, y es más cálido, seco, estridente… ¡te derrite! Está hecho para moverte y sudar. También me influye mucho ver a otros grupos en directo. Hay pocos grupos pero de vez en cuando me pasa que digo, “¡esto es lo más!”. Eso significa ir a casa con ganas de tocar, superarte y adaptar eso que has aprendido esa noche a tu set. La última vez que me pasó fue con Don Vito.

“Mi idea en el futuro es trasladar el concepto del blackmetal, como experiencia sensorial, al indie/pop

:mrgreen: : ¿Cómo ha sido el proceso de producción de este disco? ¿Quién se ha encargado de la producción, cómo ha sido el ambiente en el estudio; qué cacharraje habéis utilizado; os habéis quedado con ganas de hacer algo?
La producción es cosa mía. Yo tengo un estudio donde tengo tiempo para cacharrear todo lo que quiera. Ahí es donde he grabado la mayor parte de instrumentos excepto batería y reamps. Con todo el proyecto grabado me fui con Hans Kruger (Montreal Studios) donde fuimos acabándolo. Me gusta trabajar con Hans porque nos movemos en la misma onda. Los conceptos son claros, no hace falta hablar mucho para llegar a las ideas. Además tiene un potente arsenal de cacharros (Neve, Studer, Pulteq, Urei y un largo etcétera) y una sala para baterías muy guay. Y lo más importante, él es genial.

:mrgreen: : ¿Cuánta importancia tiene lo visual en el grupo? Parece que en este disco hay mucha presencia de lo audiovisual, ¿hay un mayor énfasis en los clips o sólo me lo parece a mí?
Hay mucha importancia. La vista es el sentido del que más dependemos. Así pues la música importa, pero lo que te entra por lo ojos también, y mucho. Estamos enfocando todo en una estética que se acerque a lo que somos y que mejore nuestra “marca” (odio esta palabra pero me ha salido sola). No solo por la vestimenta, también el backline, merch, las coñas, luces… Pronto vamos a estrenar un sistema de iluminación único que llevaremos a los shows. Para el último clip, “Erin’s Song”, trabajamos con David Iñurrieta y estamos encantados. Nos parece un vídeo muy fiel a Wilhelm.

:mrgreen: : Algo que me parece muy curioso es que habéis elaborado vuestra propia cerveza artesanal. ¿Tan mal está la cosa en la música que toca diversificar? ¿Lo habéis hecho por el gustillo o mirando por el fan más fetichista?
Sobre todo se hizo porque me encanta la cerveza, porque tengo un hermano que hace cerveza, un padre con tiendas de vinos y cervezas y un local de ensayo en medio de un almacén de cervezas. Se hizo una tirada limitadísima de 150 packs con una cerveza de cada palo, una Cream Ale, una Porter y una IPA. Más que algo fetichista para los fans, fue algo fetichista para nosotros mismos. Cada vez que abro una disfruto como un enano.

:mrgreen: : Y aunque se os vea la vena cervecera, sin embargo en las fotos de promoción se os ve haciendo deporte. ¿Se pueden conjugar ambas facetas y llevar para adelante una carrera en el rock? ¿Es ese equilibrio lo que representa al rockstar actual?
Van de la mano ya que es más ropa de directo que ropa de deporte, me explico. Tocar “How High Lily?” en directo me incita a moverme, saltar, sudar, gritar… para eso necesito vestuario y cerveza -para desinhibirnos-. Creo que es exactamente ése el equilibrio que siempre ha existido si te quieres mantener en la cresta, ponerte hasta el culo en los directos para hacer un gran show, y durante la semana, desintoxicarte para estar preparado para el siguiente. Nosotros no llevamos para nada ese estilo de vida, pero seguro que es más resultón.

:mrgreen: : “How High Lily?”, la pregunta que da título al disco es una frase que decía la abuela de Helen respecto a una vecina muy exagerada. ¿A quién en la actualidad le preguntaríais how high?
Ahora que está el tema político en campaña, a cualquiera. Se ve demasiado ego y  narcisismo. “How High Lily?” hace mención a la reflexión que  diferencia entre: “dónde te crees que estás, y dónde estás realmente”

:mrgreen: : Hay algo que necesito saber: ¿Dónde habéis comprado los calcetines que lleváis puestos en las fotos de promo?
En una web de Barcelona, siempre me han gustado, desde tiempos del New Metal, así que ha sido la excusa perfecta para quitarnos la espina.

:mrgreen: : ¿Cuál es la canción más triste y la más alegre que has escuchado?
¿A nivel general en la vida? Buf… ni idea pero recientemente: La más triste “Steven” de Team Me. La más alegre “Jean-Luc Cora” de Don Vito

FREEK! te recomienda:

Juan Antonio Huertas

Comenzó a ser redactor de FREEk! como parte de un tratamiento para superar su adicción al Varón Dandy vía oral. Hoy está casi rehabilitado. Le gusta la música, el cine y la literatura que le hace sudar, que le piten los oídos, le provoquen insomnio o poluciones nocturnas. No le presten dinero ni le llamen para las mudanzas.


Deja tu comentario


nueve + 2 =

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD