El Tiempo (y el Espacio) en sus manos…

"Doctor Who. El loco de la cabina", Doc Pastor (Dolmen Editorial)

¿Qué por qué me gusta la serie Doctor Who…?

Pff, me podría pasar horas explicándolo… Bueno, comencemos por el principio. Imaginad a un niño, que fue creciendo frente a un televisor, obnubilado por lo que allí veía. El cine, al que comenzó a ir cuando aún vestía pantalón corto, pero sobre todo la televisión, se convertirían en dos de sus pasiones… Primero en blanco y negro, al poco tiempo en color. Las series de ficción se convirtieron en parte de su vida y aunque la anárquica forma de emisión de aquella época  no era de lo más recomendable, el chaval disfrutaba de aquellas historias sentado en el mullido sofá del salón, con una taza de Cola Cao en una mano y un bocata de foigrás en la otra.

Así pasaron los años, y las series, una tras otra… “Los Vengadores”, “U.F.O.”, “La casa de la pradera”, “El fugitivo”, “Kojak”, “Desenlace inesperado”, “Dentro del laberinto”… Y, claro está, el aún barbilampiño mozalbete comenzó a desarrollar lo que podíamos definir como un “temprano” criterio, un especial gusto e inclinación por las series de factura británica que tan bien sabían combinar el cartón piedra, las soberbias interpretaciones y sobre todo, una imaginación sin límites.

Y ahora, como el más famoso habitante de Gallifrey, demos un tremendo salto hacia adelante en el tiempo: Recomendada por varios amigos, el ya adulto amante de las series, se atrevió a verla en su caótico Canal Autonómico, comenzando por el reboot, continuación, o cómo queráis definirlo de esta serie británica, un clásico icono que ha estado en la vida de varias generaciones de habitantes de la Gran Bretaña.

Poco a poco comencé a ir amando aquellas tramas, desquiciadas la mayoría, pero que me atraparon, me devolvieron a aquellos ya lejanos tiempos de la infancia. Christopher Eccleston (tan diferente a anteriores y coloridos Doctores) y Piper Laurie (Oh, Rose…) me capturaron en sus imaginarias redes de una vez por todas… Y ahí sigo, disfrutando de este derroche de imaginación titulada “Doctor Who”.

Y no soy el único, millones de espectadores disfrutan semanalmente de las aventuras de este curioso viajero del tiempo que va cambiando de rasgos y sus diversas acompañantes (no voy a entrar en que cada uno tiene a su favorito…), sus enemigos, aliados… El lógico salto a la televisión norteamericana ha sido un completo éxito y ha quintuplicado su ya reconocida popularidad.

En este libro escrito por Doc Pastor, continúa y amplía lo que ya hizo en el anterior volumen “Los sesenta no pasan de moda”. Y es que las aventuras del Doctor merecían un volumen monográfico, en el que vais a encontrar toda al información necesaria para comprender este auténtico fenómeno catódico si sois recién llegados. Si por el contrario, os convertisteis en whovians hace tiempo, seguro que entre las páginas de este interesante y accesible volumen hayáis respuesta a más de una pregunta referida al universo Who que tanto os apasiona.

Me apuesto con vosotros lo que queráis a que este viaje no os defraudará. Sujetaos fuerte y gritad conmigo:  ”¡Allons-y! ¡Gerónimooooo!!!

 

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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