Matahéroes

"Marshal Law: Tribunal Secreto", Pat Mills, Kevin O´Neill (ECC Ediciones)

Tengo para vosotros, avezados lectores, una mala y una buena noticia… La mala es que éste es el último volumen de la serie que recoge las peripecias del poli más duro de San Futuro (aunque para los completistas, entre los que me encuentro, existe otra aventura: “Pinhead vs. Marshal law: Law en el Infierno”, que fue publicada por Forum en el año 1995…), cuya bota ha aplastado más cabezas de supertipos de las que podéis contar e imaginar. ¿La buena noticia?, pues que Marshal se va a lo grande. Después del final del último volumen, que nos dejó a todos con la garganta (y otras partes del cuerpo) agarrotados, regresamos a ese delicado momento donde el agente de la ley debe enfrentarse a una horda de muertos vivientes y, sobre todo, a su amada Lynn, que ha regresado del más allá, el ruin Escarabajo la utiliza como medio para destruir al inflexible poli. Pero la carne es débil, tanto la del protagonista como la de las hordas de zombis, así que toca ¡MASACRE!

En “Superbabilonia” nos trasladamos a uno de los lugares más visitados de la ciudad, el Museo de la Victoria, donde turistas japoneses y europeos gastan los carretes de sus máquinas fotográficas. Relámpago Desnudo, Ave Carroñera, Doc Raro, Batería Azul, Hiperman, Chica Victoria… Eran algunos de aquellos adalides de la Justicia que dieron sus vidas por la paz y el modo de vida americano. ¿O realmente no fue para tanto? Una vez más, seremos testigos de la caída de las máscaras, y lo que vemos tras ellas no tiene nada que ver con la imagen que estos supuestos “héroes” han querido vender a la gente…

En la segunda aventura contenida en este tomo, “Tribunal Secreto”, Law hace algo impensable hasta ese momento: Se une a un grupo de superhéroes para salvar la vida a los ocupantes de una estación espacial de curioso diseño (!), que se encuentran amenazados por la letal presencia que se encuentra en la nave “Cabo del miedo”. Mientras tanto iremos conociendo el día a día en la base de Chico Grande, un joven con poderes que le sirven de bien poco, ya que su timidez e inexperiencia se presentan en lo momentos más inoportunos…

El tándem de creadores formados por Mills y O´Neill cierran aquí de forma genial esta crítica sin piedad a los cómics de tipos con mallas y capa (resulta una auténtica gozada contemplar los mil y uno diseños de uniformes que el dibujante se saca de la manga), y a la vez le dan un repaso a las grandes corporaciones, a las compañías farmacéuticas, el Gobierno de los USA y todo lo que se les ponga por delante… De hecho, el cómic fue retirado de alguna que otra tienda yanqui, debido a la imagen que trasladaba a las púberes mentes de los chavales estadounidenses. En fin, ellos se lo perdieron. Pero nosotros podremos, afortunados, seguir disfrutando de las barrabasadas de este duro, durísimo madero.

FREEK! te recomienda:

José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


Deja tu comentario


9 + seis =

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD