Too young to die…

Series de TV injustamente canceladas con premeditación y alevosía

“¿Por qué?” Como si de un Mourinho catódico se tratara me pregunto desesperado la razón, la tremenda injusticia que se ha hecho en los último años con algunas magníficas series de televisión norteamericanas. Y es que la guadaña de la audiencia no conoce ni a su padre…

1. “Luck” (2011-2012)

Acabamos de sufrir su injusto deceso. El canal HBO ha puesto la excusa de que han fallecido tres caballos durante su rodaje, lo que resulta terrible. Pero es que este diamante en bruto al que había que darle una oportunidad después de su algo complicado (el mundo de los hipódromos lo es) episodio piloto. No puede ser que nombres como David Milch, Michael Mann, Eric Roth, Dustin Hoffman, Nick Nolte… no hayan conseguido que la serie continúe. Unas cifras de audiencia poco satisfactorias para el canal y unos rumores de mal rollo entre los productores ejecutivos Milch y Mann han hecho que esta maravilla se haya quedado a medio camino de la carrera…

2. “The river” (2012)

Zombis, maldiciones, posesiones, espíritus vengativos, barcos y tribus fantasmales… A todo y esto y mucho más tendrán que enfrentarse los tripulantes del Magus, el barco que perteneció al Doctor Emmet Cole, desaparecido en una zona del río Amazonas llamada La Boiuna. Su esposa Tess, su hijo Lincoln, junto al productor del programa “The Indiscovered Country”, operadores de cámara, un mercenario, una amiguita jamona, el capitán del barco y su misteriosa hija Jahel serán las víctimas, episodio a episodio, de este río que trata de putearlos. Y cuando finalmente encuentran al iluminado Cole, las cosas se ponen más chungas. Found footage+terror+serie B. ¿Qué más se puede pedir?…

3. “Lights out” (2011)

Patrick “Lights” Leary es un campeón de boxeo que perdió su título en un combate que no para de rememorar, como si de una mala pesadilla se tratara. Retirado de la vida pugilística, vive de la publicidad y es una auténtica celebridad en su ciudad. Pero una mala gestión de su patrimonio por parte de su hermano Johnny (Pablo Schreiber) lo obligarán a realizar algún trabajito para un jefe de la mafia local. Arrepentido y hundido económicamente, decide volver al ring para, después de un duro entrenamiento, volver a enfrentarse a su némesis. Al menos los creadores pudieron darle un final a la historia de Leary, aunque no acababa todo lo bien que él esperaba…

4. “Rubicon” (2010)

Will Travers era un analista de una anónima organización perteneciente al Gobierno de los USA. Esta serie era el retrato, realista, de lo que podíamos definir como el mundo de los verdaderos agentes secretos, gente que se dedica a escarbar en datos y fotografías para obtener de ellas pistas que los ayuden en la batalla contra el terrorismo. Con un ritmo pausado, la trama nos iba dando pequeñas piezas de la gris vidas de Travers y sobre todo, del gran puzzle  en el que se había metido y que lo conducía directamente hacia una oscura organización que manejaba los hilos de todo lo que sucedía en el planeta. Nos quedamos con el protagonista mirando desde una azotea todo lo que se le venía encima…

5. “Outcasts” (2010)

Cuando el planeta Tierra se va a la mierda, los supervivientes huyen hacia las estrellas buscando otro lugar en el que sobrevivir. Por suerte encuentran el planeta Carpathia. Tras diez años de convivencia se viene a demostrar el dicho de que “El hombre es el mayor enemigo del hombre” y los cimientos de esta nueva sociedad comienzan a resquebrajarse: secretos del lugar, descubrimientos inesperados, rivalidades políticas, enfermedades desconocidas… En fin, todo aquello que nos define como seres humanos, pero trasladado a un entorno hostil. Narrada con esa manera de ver las series que tienen los británicos, no llegó a durar más allá de la primera temporada, pese a contar con un muy buen reparto, entre los que sobresalía Liam Cunningham, que ahora se busca la vida “jugando con tronos”…

6. “Dollhouse” (2009)

Josh Whedon tiene una especial malafollá como creador de series, y es que ya le pasó con “Angel” y volvió a sucederle con esta historia de agentes a los que se les cambiaba la personalidad, según la misión o encargo que tuvieran. La rebelde Echo (Eliza Dushku) se convertía en una y mil personas, para poco a poco ir recuperando sus recuerdos. Auténtica caja china en la que nada es lo que parece, nos encontramos con sorpresas en cada esquina. Finalmente, el grupo de guionistas liderado por Whedon supo apretar el acelerador y terminar la historia, pese a que la distraída y original trama podía haber dado para muchas más temporadas. En fin, lo que se perdió para la tele lo hemos ganado en el cine…

7. “Paradox” (2010)

El planteamiento de esta serie británica no podía ser más original: desde el espacio, un satélite envía un extraño grupo de imágenes y,en un tiempo limitado, los agentes de policía Flint, Holt y Gada, con la ayuda del arisco doctor King deberán evitar un accidente o un crimen. A lo largo de los cinco episodios que la componen, seremos testigos de las relaciones que han tenido algunos de los miembros del equipo. Poco a poco, pero inexorablemente, irá siendo cada vez más complicado llegar a tiempo de evitar lo que las misteriosas instantáneas profetizan. En el último momento, cuando el grupo parece haberse disuelto, una voz surge del espacio, un nuevo misterio, que esta vez quedo desgraciadamente sin resolver…

8. “Deadwood” (2004-2006)

Y es que a David Milch, el creador de la serie, parecen haberle echado un mal de ojo catódico. Narrar el nacimiento de una ciudad tono de western realista no era una misión sencilla, pero no sólo lo consiguió sino que ofreció un tapiz, una serie coral, en la que todos y cada uno de los fascinantes personajes que la componían tuvieron su momento de gloria. Con un reparto impagable: Timothy Olyphant, Ian MacShane, Molly Parker, Brad Dourif, John Hawkes… y muchos más, creó una historia dura, sucia, donde nos mostraba los entresijos y rincones de los cimientos de la ciudad, habitada a partes iguales por pistoleros, políticos y putas. Directa y sin concesiones, fue cancelada por la HBO tras tres acojonantes temporadas…

9. “Carnivale” (2003-2005)

Su padre televisivo, Daniel Knauf, planteó uno de los argumentos más marcianos pero adictivos de la pequeña pantalla. En medio de la Gran Depresión norteamericana, el joven Ben Hawkins es acosado por extraños sueños y visiones. Terminará formando parte de un circo de freaks, donde encontrará a una familia. Mientras, paralelamente, el recto pastor Justin Crowe (gran Clancy Brown) comienza a desviar su camino hacia parajes más oscuros. Una futura batalla entre el Cielo y el Infierno aguarda, y todos los protagonistas de la historia resultarán afectados de una manera u otra por ella. Ante su cancelación, los creadores sólo pudieron dejar un final abierto, que nos dejó a todos esperando por más…

Merecidas muertes catódicas las de todos estos truños que, más que otra cosa, nos han hecho perder horas de visionado de otros productos de más calidad. Pero claro, para que el gusto del buen visionador de series crezca, también ha de comerse algún mojón televisivo. Ahí van, ya nadie las recuerda con cariño: “Terra Nova”, “No ordinary family”, “Flashforward”, “The Cape”, “Heroes” y muchas otras que son tan chungas que ya no me acuerdo ni de sus títulos. En fin, que descansen en paz. O no.

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José Luis Vidal

Cómo si del Tío Gilito se tratara, vivo sumergido entre cientos de cómics, libros, deuvedés, figuras de colección, cedés... Pero si no fuera así, no sería yo, así que siempre quiero MÁS, MÁS y MÁS!!!!!! (Se admiten donaciones y/o regalos)


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