Micronaciones

El patio de mi casa... es un hecho diferencial

George II, emperador de Atlantium

 

Sacad papel y lápiz que os vamos a examinar de microgeografía:

- República de Amerada ¿capital?.

- ¿Cómo se llama el Sultán de Freelonia?.

- Tarsicia ¿es una micronación “virtual” o “territorial”?…

¡Muy mal!, leed este reportaje y ya nos veremos en la repesca.

Una micronación es un país ficticio creado con diversos propósitos: desde satisfacer el egocentrismo de personajes raritos, dar vida a fantasías heráldicas y filatélicas y elaborar modelos sociales, políticos y económicos, hasta inspirar proyectos -quijotescos unos, otros más serios- de nuevos países. Estado efímero,ciberNaciónpaís Online, egoNación, imagiNaciónpaís maqueta son algunos términos usados por los aficionados a la geoficción.

Algunas micronaciones son mantenidas únicamente por su fundador y sus circunstancias -la República de Mania-; otras son más grandes: el Reino de Talossa por ejemplo cuenta con 90 súbditos, y unas 20.000 personas de todo el mundo, son ya ciudadanos del Principado de Hutt River. Mediante la emisión de sellos y moneda y la expedición de títulos y pasaportes, ciertas micronaciones tratan de irrumpir en el palenque mundial, para codearse con los estados serios o macronaciones.

El mejor Atlas de microgeografía está en la Wikipedia; allí encontraréis una exhaustiva clasificación que yo, una vez descartadas las entidades con propósitos fraudulentos o siniestros, reduzco a 2 categorías: según lamicronación se conforme con flotar en el ciberespacio o busque el firme para cimentar sus aspiraciones.

Hutt River Province, Independiente desde 1970

 

Soberanías virtuales


Este tipo de micronaciones no tienen ni reclaman territorio alguno. Se trata de sociedades en miniatura que usan Internet para darse a conocer; las más serias, son experimentos socioculturales adornados con algunos de los rasgos que caracterizan a las naciones reales: “Somos una soberanía virtual legítima y funcional, y formamos una comunidad que simula la construcción de una nación“, indican fuentes del Reino de Morovia. “Nuestro propósito -según la Cancillería Imperial de Atlantiumes crear un modelo teórico del estado del futuro“.

Una micronación necesita ciudadanos. Muchas comienzan siendo naciones de un solo habitante -a veces un niño o un adolescente inseguro- que echa mano de amigos y familiares para engrosar el censo, y construye un sitio web con el que atraer a más ciudadanos. La mayoría de las micronaciones no son más que eso: una página web -TTF-Bucksfan es un estado virtual que ocupa 200 MB de disco duro- y algunos ciudadanos dedicados. La importancia dada a la actividad estriba, siempre en términos micronacionalistas, en que una nación sólo puede existir mientras posea ciudadanos que se identifiquen con ella, dedicando tiempo y esfuerzo al proyecto -”este sitio se mantiene con el trabajo voluntario de nuestra ciudadanía” dicen en Campos Bastos-. Cuando la participación flaquea la nación se vuelve inactiva, después se denomina durmiente, y si el abandono persiste se convierte en extinta ofósil. El problema es que no hay suficientes ciudadanos virtuales para poblar todas las micronaciones, y cuantas más micronacionalidades posea un micronacionalista, menor será su dedicación a cada una ellas. Dice Sander Dieleman que el éxito de una micronación se alimenta del fracaso de las demás: “Si cada nación ‘fronteriza’ a la nuestra fuera ‘perfecta’, el micronacionalismo en su totalidad sería un fiasco“.

Pero una micronación debe ser algo más que Flash y código HTML. Se necesitan símbolos nacionales; algunasmicronaciones usan banderas de países reales pero invirtiéndolas o cambiando algún color. Y por supuesto, un gobierno: monarquías constitucionales y repúblicas son las formas más habituales; así como el comunismo y los proyectos libertarios son bien acogidos por la comunidad intermicronacional, el fascismo o los totalitarismos teocráticos no lo son en absoluto. La administración debe ser inicialmente pequeña e ir creciendo según aumenta el número de ciudadanos; y cuando los súbditos emigran, la nación debe estar dispuesta a reducir sus instituciones. Carson Smith cuenta en un artículo sus experiencias como micronacionalista principiante -pitufoen el argot-: “Me sorprendió la agilidad de la ‘microburocracia’. Solicité la nacionalidad de Lavalon la mañana del 6 de febrero, y me fue concedida por la tarde; me nombraron juez del Tribunal Supremo el 9 de febrero, y un día antes fui acreditado como embajador en Breuddwyd y Alrodria. En una ‘macronación’ eso me hubiera llevado entre 30 y 50 años“. Además de la política de inmigración y acogida, el gobierno micronacional debe cuidar sus relaciones exteriores participando en foros supramicronacionales -la Liga de las Micronaciones, la de los Estados Secesionistas, etc.-, sin olvidar pronunciarse oficialmente sobre sucesos internacionales de actualidad. Algunas de estas comunidades maduran en el ciberespacio, y pasan a formar parte de nuestra segunda categoría.

Nuevos países en ciernes


Sus promotores defienden la seriedad de sus propósitos y piden no ser confundidos con rebeldes secesionistas. Frecuentemente las micronaciones usan cartografía de tierras imaginarias y simulan su política y economía. En este apartado no hay lugar para esas actividades lúdicas; como dice el Presidente de Molossia, “aquí no tenemos ciudadanos virtuales“.

Kevin Baugh, presidente de Molossia

 

Mi casa es mi nación: el Reino de Kemetia se “independizó” del Reino Unido en 2005; su capital es una parcela de media hectárea en el Condado de Hampshire, y actualmente buscan crear un microimperio con provincias en Ecuador, Belize, Filipinas y Polinesia. Microna es una federación de 2 micronaciones -el Reino de TorHavn y laRepública de Veshault-; su territorio son 13 hectáreas en Nevada. La República de Molossia, sita en la finca de Su Excelencia el Presidente, tiene frontera con la anterior. El Principado de Trumania en Washington es unamicronación territorial de 170 hectáreas; según su Ministro de Información: “Nuestro objetivo es lograr la reputación de nación amistosa en la comunidad intermicronacional“.

La fiebre micronacional se ensañó con Australia: el Principado de Hutt River es un proyecto de nación soberana localizado en una explotación agrícola (1970). Otras “granjas estado” son los Principados de Marlborough(1993) y de Snake Hill (2003), este último casi tan grande como el de Mónaco.

Los principados de ValkenbourgVikesland se consideran “estados en el exilio”; los primeros “adquirirán tierra próximamente y la proclamarán independiente“, y los segundos desean que a través de negociaciones y acuerdos, su territorio sea reconocido como soberano; hasta entonces continuarán funcionando como “gobiernos extraterritoriales“. Un anhelo compartido por dos jóvenes repúblicas: la de Anodynese compromete a establecer su patria a través de negociaciones con otras naciones soberanas y la ONU, en vez de recurrir al conflicto armado” -¡un frente menos de tensión en el mundo!-; y la de Nova Roma pretende para su base territorial -de 44 hectáreas- un estatus internacional como el de la Ciudad del Vaticano.

Cuando los padres fundadores no disponen de patrimonio rústico, hay que buscar el terruño en Google Earth: el País de Oceanus reclama toda la tierra emergida en aguas internacionales. En 2004 el Duque Dean descubrió -en un mapa- una pequeña isla que no pertenecía a ningún país, y fundó el Sacro Imperio de Avio-Searth. Diversas regiones antárticas han sido reclamadas por los Grandes Duques de Pinsk y de Westarctica -para sí mismos, su familia y amigos-. En el avance de la ciencia y la tecnología confían la Soberanía de Marte y los Reinos de Southern Valley y de Zarahemla, para reclamar su futura patria: “el asteroide Ceres y una porción del planeta Marte“.

Un mar de posibilidades: lujosas ciudades flotantes como FreedomShipResidenSea, cuyos habitantes son “viajeros perpetuos”, o experimentos libertarios a bordo de barcos más modestos -LemuriaProyecto Atlantis-; islas artificiales -la República de Minerva- o plataformas fijas como Sealand -reconocida generalmente como la micronación más viable (!)- y la malograda República de Rose Island, que fue hundida en el Adriático por la marina italiana en 1968…

Cada día nacen y mueren nuevas micronaciones -incluyendo las de este artículo-, dejando para losciberarqueólogos la tarea de investigar qué hay detrás de estos artefactos.

Libertalia, Micronación Pirata


El capitán Misson y su teniente Caraccioli eran piratas virtuosos y de buenas maneras; más que eso, se sentían “custudios de los derechos y libertades del pueblo“. A finales del siglo XVII en una solitaria bahía de Madagascar, izaron una bandera blanca con la divisa “A Deo, a Libertate” (por Dios y la Libertad) y proclamaron la República Independiente de Libertalia. Levantaron fortificaciones para proteger al naciente estado comunista, y se estableció el parlamento de los liberi o ciudadanos de Libertalia, del que formaban parte los piratas más capacitados, sin distinción de origen o color de piel.

En la colonia no existía la propiedad privada; toda la riqueza era acumulada en un tesoro común y ningún miembro de la comunidad podía vender, comprar o arrendar la tierra a otro: “Ninguna cerca marcaba la propiedad particular de un hombre“. Durante algunos años esta utopía pirática conoció la prosperidad; se dice que el Capitán Kidd la visitó en 1697 para reparar su barco, y la mitad de su tripulación desertó para quedarse.

El final de la República llegó cuando fue atacada por un numeroso grupo de nativos. Misson y algunos más pudieron huir en una chalupa, pero días más tarde un huracán la hizo zozobrar, pereciendo ahogados todos ellos.

Libertalia fue descrita por Daniel Defoe en su “Historia General de los Robos y Asesinatos de los más Famosos Piratas” (1724); aunque algunos autores dudan ahora de su existencia, y especulan sobre los orígenes de la leyenda.

5 países que no hallarás en los mapas


I. El Reino del Preste Juan

Durante el medioevo se hablaba de este fabuloso país que Gengis Kan soñaba conquistar ¿en Tíbet, Mongolia, la India, Etiopía? Según se dice, el Preste Juan rechazó a los ejércitos del Destino Vengador desencadenando un rayo contra ellos.

II. La Ciudad del Sol

El dominico Tommaso Campanella (1568-1639) organizó un complot para expulsar de Calabria al invasor español, e instaurar una República Celestial y Comunista. Detenido y encarcelado durante 27 años, redactó en prisión su utopía Civitas Solis” (1602).

III. El Pueblo de la Equidad

El anarquista norteamericano Josiah Warren fundó en 1827 el Almacén de la Hora, que creció hasta convertirse en el Pueblo de la Equidad: una comunidad mutualista que aún existía en 1865 cerca de Nueva York, y que inspiró al mismísimo Proudhon.

IV. República Libertaria de Baja California

En 1911 un grupo de ácratas de varias nacionalidades, dirigido por los hermanos Flores Magón, invadió la Baja California con el fin de crear un estado modelo para la reorganización política y social de México: ¡Tierra y Libertad!

V. Sealand, Mare Libertas

Una plataforma antiaérea británica gobernada desde 1967 por un Príncipe. En junio de 2006 un incendio destruyó la sede gubernamental. Según fuentes oficiales “el desarrollo económico y social del país está en peligro”: se aceptan donaciones.

 

FREEK! te recomienda:

Óscar Mariscal


2 Comentarios

  1. Olimpia dice:

    el valor de un buen título… sin dudas

    Responder

Trackbacks para este artículo

  1. Micronaciones. El Patio de mi casa... es un hecho diferencial

Deja tu comentario


× 6 = seis

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD