Pinceladas de revolución

Josep Busquet



Un día antes de que se anuncien las nominaciones de La Revolución de los Pinceles a los premios del Salón de Barcelona, salimos a buscar a su guionista, Josep Busquet, cuyo fértil magín también urdió Manticore, Pollo Letal o las inminentes La Sonrisa del Mono y El Emisario. Lo encontramos hablando con José Luis Munuera, dibujante excelso de Spirou, Navïs o la también inminente El Juego de la Luna, explicándole que el guionista hace algo más que inventarse lo que va dentro de esos globos que flotan junto a las cabezas de los personajillos.



Munuera: Señor Busquet, no he leído toda su producción porque soy así de mal nacido, pero, de “Manticore” a “La Revolución de los Pinceles”, pasando por sus humoradas para “Amaniaco”, me parece percibir una corriente temática común que recorre su obra de usted, a saber, la construcción de un discurso a base de retales, de referencias a la cultura popular. Podría decirse que sus tebeos son metalingüísticos por tratar de los propios mecanismos del tebeo (de los lugares comunes de los géneros a las referencias directas a héroes y situaciones típicas de éstos). Un discurso postmoderno que mira hacia la historia de la cultura de masas con ironía, desparpajo y, me parece, alguna nostalgia. ¿Hace usted tebeos para lectores de tebeos, capaces de decodificar esas claves, esto es, para lectores con los que comparte una base referencial, o pretende hacer relatos con una cualidad universal, accesibles a todo tipo de lector?

Busquet: No creo que en mis guiones, salvo excepciones puntuales, haya una intención de hacer historias que solo vayan destinadas a lectores capaces de descifrar las referencias a la cultura popular que, inevitablemente, hay en mis cómics. Siempre, o casi, he intentado que las historias puedan ser disfrutadas. Tomando “La Revolución de los Pinceles”, por ejemplo, mi idea era que la historia pudiera funcionar igual si fueran escritores, escultores, pintores o fontaneros (bueno, esto último quizás no). Que fueran dibujantes de cómic, que sus personajes tuvieran las facciones o estuvieran inspirados en amigos y colegas de profesión y que la premisa de todo partiera de algo que sucedió realmente hace unos años es un añadido más.

“El cómic porno da dinero en este país, pero sigue siendo insuficiente para poder vivir solo con ello.”

Es muy tentador escribir solo para los que “son como tú”, los que pillarían múltiples referencias y guiños, y lo he hecho en alguna ocasión, sobre todo en gags, pero creo que hay que escribir para todos los públicos, no pretendo que el lector tenga que esforzarse para acercarse a mi obra, soy yo el que se debe acercar a los lectores.

Munuera: Uno no se hace autor de tebeos para recoger laureles, reconocimiento social o toneladas de pasta. ¿Por qué lo hace usted? ¿Por amor? ¿Por venganza? ¿Por aburrimiento?

Busquet: Siempre me han gustado los tebeos. Como cualquier otro, desde que era un chaval hacia mis propias historietas, pero nunca me había planteado en serio dedicarme a esto, habían mil ocupaciones que pasaron por mi cabeza y probablemente la de escribir historias para otros no era una de ellas. Pero me apunté a la Escuela de Cómic Joso en lugar de estudiar una carrera de provecho, tuve la gran suerte de tener unos padres que siempre me dieron libertad y apoyo para hacer lo que quisiera. Y allí, mientras seguía dibujando y haciendo mis propios cómics, conocí a muchos dibujantes, con mucho talento pero incapaces de ponerse con un cómic, no se les ocurría nada… De ahí que me ofreciera a escribirles historias, por la motivación de ver finalmente páginas y tebeos de ellos. Una cosa llevo a la otra y aquí estoy, retomando el lápiz para hacer monigotes muy de vez en cuando…

“Es muy tentador escribir solo para los que son como tú”

Munuera: Ja! Ja! Qué tipo tan gracioso (y qué perro tan feo). Como guionista, al recibir el trabajo de sus adláteres gráficos, ¿siente usted una suerte de alegría incontenible o más bien una desesperanza imposible de curar? Dicho de otro modo ¿si usted fuera dibujante- dios nos libre- haría los tebeos como sus dibujantes interpretan sus textos? ¿Hasta qué punto éstos son coautores, narradores con el mismo nivel de responsabilidad en la historia que usted? Vamos, que si es usted un guionista tocacojones tipo Alan Moore…

Busquet: Es extraña la sensación al recibir páginas de un dibujante, pero placentera, me encanta recibir un mail y ver lo que ha hecho con mis guiones. No soy muy pijotero, al contrario, a no ser que sea un error garrafal, algún despiste (no al dar forma mi guión y cambiarlo sino algo estilo dos manos izquierdas y demás), no suelo poner pegas, si veo que algo puede mejorar se lo digo, pero para que lo tenga en cuenta para una próxima ocasión.

Un defecto que tengo, o virtud, según quien lo vea, es que escribo a medida del dibujante, o lo intento. Antes de escribir algo suelo hablar mucho con ellos y ver todos sus trabajos para saber qué les apetece hacer y cómo. Eso hace que no escriba guiones porque sí, o tenga guiones olvidados en cajones, siempre escribo pensando en quien lo va a dibujar y ellos participan en el tebeo, unos en mayor medida y otros menos, pero siempre según sus inquietudes.

Cuando ya llevo unas cuantas paginas con un dibujante, los resultados finales suelen ser tal y como los imaginaba al escribir el guión, ya que visualizo el guión tal como lo van a dibujar. Intento sacar partido a sus virtudes, usar los planos y forma de narrar que mejor se ajusta a su forma de hacer.

Y mis guiones no son rígidos, no son algo inquebrantable, yo quiero que los dibujantes aporten todo lo que puedan, que cambien viñetas y todo lo que quieran, porque todo ello mejorará el resultado final. Pero siempre, dándoles una base sólida a partir de la cual puedan trabajar, un guión completo al que si no aportan nada funcione por si mismo pero flexible para que lo puedan enriquecer y aportar lo que sea.

Vamos, que no soy partidario del sistema clásico americano de “Ahora 6 paginas de pelea, al final gana el malo, tú dibuja, que luego pongo yo los diálogos como me apetezca”. Soy partidario de hacer mi trabajo y si, luego el dibujante quiere aportar, pues mejor que mejor. Dejarlo todo en manos del dibujante me parece muy fácil y cómodo, cargarlo con más trabajo del que debe hacer.

Munuera: ¿Cuál consideras que es el trabajo esencial de un guionista? Porque “ideas que darían historias geniales” las tienen hasta los fruteros de Berlín….

Busquet: Sí, una idea buena la puede tener cualquiera. De hecho, si tenemos que ceñirnos exactamente a que es lo esencial que tiene que hacer un guionista, su principal labor no es tener una idea genial, esa idea puede partir del dibujante, del editor, del frutero de la esquina o de cualquier lado…. en esencia, según mi opinión, la labor esencial del guionista es darle forma, hacer que esa idea, buena, mala, regular, sorprendente o decepcionante, se haga realidad, funcione, que el lector la pueda leer, crear una base para que el dibujante dibuje lo que tenga que dibujar.

Escribir un guión no es solo escribir unos diálogos bonitos o hacer unos giros en las historias que sorprendan al lector, escribir un guión es saber donde poner esos diálogos bonitos y manejar todo para que haya esos giros sorprendentes. Escribir un guión es decidir como vas a contar que Pepito va a casa de Fulanita para declararle su amor. ¿Poco a poco? ¿Rápido? ¿De forma dramática? ¿Con flashbacks por medio? ¿Con humor? Fragmentar esa escena para que el lector pueda comprenderla, hacer que esa escena funcione. Eso si lo reducimos a la esencia de lo que creo yo que es la función del guionista, en el resultado final tiene mucho que ver el dibujante, aportando cosas a ese guión, mejorándolo o “simplemente” transformando ese guión en dibujos, que no es poco. Pero para mí, lo ideal, es que el resultado final de un tebeo sea producto de una gran sintonía entre los que lo hacen, del trabajo conjunto de los dos, aportando cosas al trabajo del otro, mejorándolo.

Resumiendo, el trabajo básico de un guionista es hacer que una historia funcione, fragmentarla en escenas y viñetas de forma que la historia se entienda, entretenga, haga reflexionar o cumpla cualquiera que sea el objetivo de la historia. Un guión, que sin la intervención del dibujante pudiera funcionar por sí solo.

Se podrían verter ríos de tinta sobre el tema y eso, sin entrar en la famosa pregunta: ¿Qué es más importante, el guión o el dibujo? A la cual cada uno respondería de una forma diferente. Muchos dirían que la historia, otros dirían que el dibujo, sin darse cuenta de que ambas cosas son importantes, que la historia no viene solo del guionista y que dibujar cómics no es solo hacer dibujos bonitos sino hacer que todo funcione dentro de la pagina.

:mrgreen: : El Jekyll que te traes entre manos, ¿es el de Stevenson o viene con alguna vuelta de tuerca?:
Busquet: Forma parte de la colección Ex-Libris de Delcourt, donde las adaptaciones son, en teoria fieles al original. Es el de Stevenson pero, teniendo en cuenta de que la gracia del libro, la intención de Stevenson era que hasta el final nadie supiera que Jekyll y Mr. Hyde eran la misma persona y eso es algo que es imposible mantener, porque todo el mundo, gracias a las miles de adaptaciones en película, cómic o serie de televisión ya conoce el secreto (si el pobre desdichado que aun no lo sabia, acaba de leerlo en esta entrevista, le pido disculpas), le hemos añadido alguna cosa más, pero siendo fieles, o eso espero, a la esencia original del libro.

:mrgreen:¿Quiénes, desde fuera de eso que llaman “mundo del tebeo”, dirías que han influido en tu forma de contar historias?
Busquet: Estoy seguro de que, a pesar de que en muchos casos, no he sido consciente de ello, la lista es enorme. Muchos años leyendo, viendo cine o televisión, escuchando música, jugando a videojuegos, o simplemente tomando algo con amigos me han convertido en lo que soy. Mucha gente me ha influido, de una forma o otra, supongo que se notan más o menos, según lo que escriba, el tipo de historia, género y demás. A veces también es difícil separar lo que te gusta a lo que te ha influido.

:mrgreen: : A tu juicio, ¿qué significa “El Jueves” para el tebeo español? ¿Hay vida comercial más allá del porno? (Y conste que lo del porno no va necesariamente por “El Jueves”)
Busquet: Para el mundo del cómic español supone la única revista con la que un autor se puede ganar la vida haciendo tebeos. Pero ellos mismos, en muchas ocasiones han dicho que no hacen cómics, que lo suyo es otra cosa, al menos los más veteranos. “El Jueves” es como un mundo aparte, un oasis en medio del mundo editorial. Son los únicos cómics que conoce todo el mundo y que casi todo el mundo ha comprado en alguna ocasión, a pesar de no haber comprado nunca un tebeo. No tiene un gran público fiel que lo siga semana a semana, su público es casual, ocasional, de los que compran la revista y la regalan o tiran después de haberla leído en lugar de ponerla en una bolsita de plástico para conservarla para siempre. Y ojalá hubieran mas cómics de este tipo, entretenimiento puro y duro para “las masas”, para los que no son coleccionistas, lejos del circuito reducido de lectores que tenemos hoy en día.

El cómic porno da dinero en este país, pero sigue siendo insuficiente para poder vivir solo con ello. Una historieta corta cada mes (en el caso del “Kiss”) o cada dos meses (en el caso del “Penthouse Comix”) no da para vivir. A “Eros” no la menciono porque con lo que paga no te podrías ganar la vida ni aunque fuera semanal.

:mrgreen: : Partiendo de tu propia experiencia, ¿hasta qué punto es la red un medio válido para publicar tebeos?
Busquet: Para muchos, a nivel nostálgico o practico, nunca será una competencia al formato papel pero, para un gran número de lectores cada vez más grande es el futuro, gente que ya está más que acostumbrada a leer cómics en pantalla y además, en la mayoría de los casos de forma gratuita, ya sea por los muchos que cuelgan sus obras de forma gratuita o que hoy en día puedas encontrar prácticamente cualquier cómic escaneado, traducido (si el original es en otro idioma) y fácilmente descargable de forma gratuita. Muy pocos son capaces de pagar, por muy poco que sea, por leer un cómic online.

Pero, dejando aparte el negocio del papel, puede ser beneficioso para algunos lectores, es la mejor forma de que todo el mundo conozca tu obra. Como negocio, o forma de pagar nuestras facturas, es un formato a estudiar, pero de una forma diferente a la que estamos acostumbrados, hay que pensar en otras formas de ganar dinero por tu trabajo. Lo bueno de publicar online es que te acerca a un publico nuevo, gente que no se acerca a librerías especializadas (lamentablemente, hoy en día, uno de los pocos sitios donde se pueden encontrar tebeos), gente con gustos diferentes a tus lectores habituales, gente que igual se gastaría 20 euros por una camiseta con el personaje de las tiras que estás colgando pero no pagaría ni un duro por una recopilación de tus tiras. Para un autor que tiene que pagar facturas o ya tiene trabajo garantizado, es impensable que se ponga a hacer una tira diaria o semanal y colgarla gratis en internet, pero para un joven autor es diferente. Aquí podríamos comenzar el debate sobre lo que hay que cobrar por un trabajo, por el mínimo que hay que recibir. ¿Pero y si ese autor no cobra durante tres meses y luego le llegan los beneficios en forma de merchandising o incluso recopilatorios? Podría extenderme más pero, como lo haga, llenaré toda la revista solo con la respuesta a esta pregunta.

:mrgreen: : Si se trata de captar al público “normal”, ¿qué tipo de tebeo crees que tiene más posibilidades, tal como está el mercado editorial? ¿El de género, el tan traído y llevado “comic de autor”…?
Busquet: Para mi, los dos cómics pueden ser de autor, hacer cómics de género no está reñido con que sea algo propio, de autor, porque si a ti te gustan las historias del oeste y haces cómics del oeste, estas haciendo cómic de autor ¿no? De todas formas, entiendo que uses esos términos porque todos los usamos para diferenciar un tipo de cómic y otro. Pero incluso los cómics autobiográficos son de “género”, un género muy extendido hace unos años. Respecto al mercado, lo ideal es que hubieran cómics de todo tipo, a un tipo de lectores les gustaran más los cómics de acción, de aventuras, de “género”… Y a otro las historias más personales, dramas, biografías, etc… Teniendo en cuenta, que estos últimos son los que suelen gastar más dinero en lectura, quizás, para captar a un publico “normal”, lo ideal sería seguir la tendencia que parecen haber adoptado la mayoría de editores de aquí, hacer cómics que se acerquen lo máximo posible al formato libro, con historias más personales. En realidad, lo que habría que hacer para captar al público normal es volver a publicar cómics infantiles, los lectores han de aficionarse a la lectura de cómics a una tierna edad, para luego poder disfrutar de mayores con un cómic, al igual que lo hacen con un libro, una película o un videojuego. Pero no hay cómics para niños y el público, salvo excepciones, es cada vez de mayor edad, nostálgicos de la época en la que podían comprar tebeos en cualquier quiosco.

:mrgreen:Supongamos que a Emilio Aragón se le cruzan los cables y se empeña en grabar una teleserie de tu personaje Uno. ¿Qué sabios consejos le darías?
Busquet: No se si le daría algún consejo, pero intentaría que me pusiera en nómina para escribir la adaptación y todas las series que me dejara. Me gustaría escribir para televisión, para la televisión yanqui, claro, aunque, yo escribo lo que me pidan, si me ofrecen “Hospital Central” tampoco diría que no.

 

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Alejandro Romero

Mientras se hunde en el asfalto, Alejandro Romero traduce libros de magia, escribe tebeos crípticos como "La canción de los gusanos" y tratados herméticos como "El humor en la sociología posmoderna" (sí, en serio), y se materializa en las más recónditas universidades andaluzas para enseñar sociología a los inocentes, así, a traición y con toda su mala idea.


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