Sesión doble con José Manuel Serrano Cueto

Gaditano afincado en Madrid, José Manuel Serrano Cueto creció –como muchos de nuestros lectores- entre sesiones de cine de barrio, horas de videoclub y fantasías de sobremesa, devorando por igual metros de celuloide y kilos de pulpa. Cinéfago ejemplar, tornó su amor al cine en pura vocación y, con los años, nos ha legado algunos de los más suculentos estudios cinematográficos paridos en nuestro país. Ahora, nos llegan dos nuevas obras suyas: “De monstruos y hombres. Los reyes del terror de la Universal” (T&B) y “Horrormanía. Enciclopedia de Cine de Terror” (Ed. Alberto Santos). Una sesión doble de infarto. No se la pierdan.

 

: ¿Cómo ha ido el doble alumbramiento?
El pérfido destino ha hecho que ambos libros se crucen en el camino. Lo bueno es que ambos volúmenes están dedicados al terror, por lo que la picha no se me ha hecho mucho lío… Eso sí, estoy francamente horrorizado.

: Tu “Enciclopedia de Cine de Terror” parece cubrir al fin un vacío que nadie parecía atreverse a rellenar en nuestro país, ¿no crees? ¿Cómo surgió la idea de embarcarse en un proyecto tan pantagruélico?
Efectivamente, no existe en el mercado español un libro sobre terror tan completo, pero más que escasear los atrevidos creo que abundan los prudentes, porque escribir 500 páginas es muy duro, sobre todo sabiendo cómo ladran los fans del género. La idea me surgió hace años, cuando no paraba de alquilar pelis en el J.J., vídeo club de Guillén Moreno, mi barrio gaditano. Las VHS y las emisiones del vídeo comunitario me pervirtieron y me pasaba los días rellenando cuadernos con datos de mis cineastas favoritos. Hace unos tres años le ofrecí a Alberto Santos un diccionario de personalidades del cine terror, pero él me recomendó incluir películas. Así que el monstruo ha crecido hasta transformarse en “Horrormanía”, que, a estas alturas de la película, tiene un toquecillo anárquico que creo le beneficia.

: En el libro que dedicas a las estrellas de la Universal llama la atención que prestes ídem a nombres a los que usualmente se suele olvidar, dado el halo mítico de Karloff y Lugosi. Hablamos, por ejemplo, de Colin Clive o el gran John Carradine.
Después de publicar Vincent Price le ofrecí a T&B un monográfico sobre John Carradine, pero, al final, y viendo que un libro centrado únicamente a “El bardo del Boulevard” podía no tener mucha salida, decidimos ampliarlo al resto de los actores del repetorio: Lugosi y Karloff, pero también Lon Chaney, Jr., Claude Rains, Colin Clive, Elsa Lanchester y, por supuesto, Carradine.

: ¿Crees que uno de los objetivos del historiador cinematográfico ha de ser cierta justicia poética?
Yo me considero escritor y, como tal, intento escribir de aquello que me apetece en cada momento. No intento ser ningún justiciero, ni mi primera intención es reivindicar nada. Me atraen los olvidados, los marginados, pero porque sus personalidades suelen ser más ricas que las de las estrellas de turno.

“Me atraen los olvidados, los marginados, pero porque sus personalidades suelen ser más ricas que las de las estrellas de turno”

: En tus inicios resulta fácil rastrear tu conexión con la poesía (dirigiste incluso una revista cultural, Unicornio) y el teatro (te licenciaste en Dirección de Escena por la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga). ¿Sigues dándole a los versos? ¿No te ha vuelto a picar el gusanillo de las tablas?
Hace poco publiqué un antiguo poema mío en Monográfico. Y el veneno del teatro no se me va nunca, chico. Sé que en algún momento retomaré las tablas, pero quiero hacerlo sin ninguna cortapisa creativa. Para volver al teatro necesito tiempo, tranquilidad y seguridad.

: Sí que dirigiste un corto, “Río seco” (con Aldo Sambrell), pero al parecer la experiencia final no fue muy satisfactoria… ¿Puedes contarnos algo sobre esta aventura? ¿Te gustaría volver  a estar tras la cámara en un futuro?
La experiencia de “Río seco” fue nefasta en la postproducción, ya que el productor se adueñó del montaje e hizo el corto a su medida, desvirtuando el sentido original implícito ya en el guión y cometiendo una serie de irregularidades tanto estéticas como de continuidad que lo convirtieron en algo ajeno a mí. Y sí que me gustaría volver a dirigir.

: Ava Gardner, Vincent Price o el mismo Aldo Sambrell han sido objeto de tu estudio. ¿Piensas dedicar pronto una monografía a otra rutilante estrella o algún otro actor a reivindicar?
Posiblemente en 2008 vea la luz en Italia un libro sobre Jesús Franco. Y hay alguna cosa más en proyecto, pero espero que para muy largo plazo.

: Mójate: ¿qué cronista cinematográfico destacarías en las letras españolas? ¿Hay algún maestro para ti a la hora de abordar un estudio?
Yo he tenido siempre “La guía del vídeo-cine” en la mesilla de mi dormitorio y hasta me lo he llevado al retrete (y esto, en mi caso, es algo positivo, porque no hay mejor lugar de lectura). Carlos Aguilar es uno de los grandes y tiene libros, como “La espada mágica”, que son clásicos ya de la literatura cinematográfica.

: Ya que hablamos de críticos y periodistas: ¿qué diablos tiene el cine fantástico y de terror que interesa a tantos estudiosos (Jesús Palacios, Carlos Aguilar, Jordi Costa…)?
Pues eso, mucho diablillos que nos poseen… Pero no, yo no creo que seamos tantos los interesados por el cine fantástico y de terror. Hay muchos más críticos y periodistas desprestigiando al género que alabándolo.

“Soy de los que piensan que el progreso se equivoca al mirar más a las ciudades. El futuro debe volver al mundo rural”

: Dejemos a un lado el fantástico: es conocido tu interés en los pueblos deshabitados, un mal endémico en nuestro país, al que has dedicado reportajes en prensa e incluso un blog, “La villa deshabitada”… ¿De dónde surge ese interés?
Son mi pasión y mi preocupación. Me fascinan desde que a mediados de los ‘80 conocí Sancti Petri cuando todavía podían verse en las casas los zapatos y en la consulta del médico las medicinas. Soy de los que piensan que el progreso se equivoca al mirar más a las ciudades. El futuro debe volver al mundo rural.

: En una frase, ¿qué asusta de verdad a José Manuel Serrano Cueto?
Todo aquello que le haga mal a la gente que quiero.

FREEK! te recomienda:

Tali Carreto

Siempre me tiró el lado oscuro: de renacuajo me metía debajo de las sábanas con una linterna y un libro. Menos mal que no me dio por las velas. Luego llegaría la sala del cine: tengo el record mundial de visionados de "Tiburón". Y al final, los antros: en una ocasión una chica se rompió el tobillo bailando lo que yo pinchaba. Literalmente. Catacrack. Pero un día vi la luz y con los Guisado bros. como jedialiados alumbré al mundo la FREEk!, el Monkey Week y algún que otro sarao interplanetario. No está mal para alguien que no sabe girar a la izquierda, como Zoolander.


Deja tu comentario


+ 8 = trece

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD