Jesús Palacios. A vueltas con la cinefilia

Crítico de cine y experto en todo aquello relacionado con lo macabro y lo fantástico, Jesús Palacios es una figura imprescindible al hablar de la cultura pop. Sus colaboraciones en diversos programas de televisión, sus artículos para revistas como “Fotogramas” y “Qué Leer”, y libros como “Satán en Hollywood” o “Alégrame el día”, le han convertido en una de las celebridades cinéfilas de nuestro país. Precisamente de cinefilia habla en “¿Qué debes saber para parecer un cinéfilo?”. Una pregunta que el propio escritor nos responde en la siguiente entrevista…

 

: ¿Qué debes saber para parecer un cinéfilo?
Bueno, si os lo contara, no tendría mucho sentido haber escrito un libro sobre el tema. Bromas aparte, lo que ocurre es que como lo que importa, por desgracia, es más la cinefilia que el verdadero amor por el cine (y por el resto de las disciplinas artísticas), existen algunas fórmulas, lugares comunes, tópicos y recursos que permiten asumir la máscara de la cinefilia con cierta engañosa facilidad. Y eso es lo que trato de poner al alcance de todo el mundo: los trucos para parecer cinéfilo, y poder defenderte así del auténtico cinéfilo, con toda su parafernalia de terminología técnica y esotérica, sus tópicos recurrentes y presunciones habituales.

: ¿Cuáles son las diferencias entre un cinéfilo y un cinéfago?
La fundamental es que el cinéfago no tiene una actitud preconcebida ante el cine como un universo cerrado y jerarquizado. Que no cree en un canon cinematográfico único aplicable en todo momento. El cinéfago es un depredador activo. Un devorador de celuloide, de la Serie A a la Z, de Oriente a Occidente, insaciable… Pero, ojo, con una exquisita sensibilidad, un paladar cultivado, con muy buen gusto para así, parafraseando a John Waters, poder disfrutar del mal gusto.

“El cinéfago es un depredador activo. Un devorador de celuloide, de la Serie A a la Z, de Oriente a Occidente, insaciable…”

: Como crítico de cine, ¿crees que todavía tiene sentido esta profesión en los tiempos actuales, cuando Internet ha convertido a la mayoría de los espectadores en reseñadores de películas?
De hecho, ahora tiene más sentido que nunca. Ahora debe verse al auténtico crítico. El crítico debe ser más que un vulgar opinador, más que un divulgador y mucho más que un presuntuoso connoiseur que se erige por encima de los demás con sus estrellitas, términos pomposos y esotéricos, y opiniones consagradas. Precisamente Internet, con sus webs y blogs, demuestra lo malentendido y vulgarizado que está el término, y la profesión, de crítico.

: En tu carrera como escritor y periodista hay una cierta querencia por lo bizarro y lo terrorífico, ¿de dónde viene esta afición?
Es genética. Mi padre, ya fallecido, era un hombre muy culto y con una gran biblioteca… Buena parte de ella consagrada a lo sobrenatural, lo fantástico, el esoterismo, la ciencia ficción, etc. El apoyo paterno fue decisivo: con él empecé a editar fanzines, primero Excalibur, devoto de la materia artúrica y la cultura celta, y después El Grito, iniciativa de mi propio padre, dedicado a la fantasía y lo macabro. Poco antes de morir, mi padre, Joaquín Palacios, dejó una “Antología de la poesía macabra española e hispanoamericana”, que ha editado Valdemar con notable éxito.

: Piensas que la presencia en los medios de periodistas como tú o como Jordi Costa ha contribuido a que el gran público español se replantee el valor de la cultura pop?
Sinceramente, creo que poco. Creo que quienes siguen a escritores como Jordi Costa y otros de nuestra onda (Pedro Calleja, Manuel Valencia, la gente de Mondo Brutto, etc., etc.) ya están de hecho en ella, ya están sensibilizados hacia los valores de la cultura pop. Sin embargo, una cosa sí es cierta, y es que gracias a nuestra presencia en los medios de masas, se consigue un mayor grado de tolerancia hacia determinados temas y cuestiones tabú: el porno, el gore, las expresiones extremas del arte y de la vida (del sadomaso al sonido industrial, de Warhol a Marilyn Manson), las ideologías alternativas (el satanismo laveyano, el (anti)utopismo cyberpunk, etc.), medios artísticos nuevos, del videoarte a los videojuegos o a la inversa, etc, etc…

Crítico de cine y experto en todo aquello relacionado con lo macabro y lo fantástico, Jesús Palacios es una figura imprescindible al hablar de la cultura pop. Sus colaboraciones en diversos programas de televisión, sus artículos para revistas como “Fotogramas” y “Qué Leer”, y libros como “Satán en Hollywood” o “Alégrame el día”, le han convertido en una de las celebridades cinéfilas de nuestro país. Precisamente de cinefilia habla en “¿Qué debes saber para parecer un cinéfilo?”. Una pregunta que el propio escritor nos responde en la siguiente entrevista…

¿Qué debes saber para parecer un cinéfilo?
Bueno, si os lo contara, no tendría mucho sentido haber escrito un libro sobre el tema. Bromas aparte, lo que ocurre es que como lo que importa, por desgracia, es más la cinefilia que el verdadero amor por el cine (y por el resto de las disciplinas artísticas), existen algunas fórmulas, lugares comunes, tópicos y recursos que permiten asumir la máscara de la cinefilia con cierta engañosa facilidad. Y eso es lo que trato de poner al alcance de todo el mundo: los trucos para parecer cinéfilo, y poder defenderte así del auténtico cinéfilo, con toda su parafernalia de terminología técnica y esotérica, sus tópicos recurrentes y presunciones habituales.

¿Cuáles son las diferencias entre un cinéfilo y un cinéfago?
La fundamental es que el cinéfago no tiene una actitud preconcebida ante el cine como un universo cerrado y jerarquizado. Que no cree en un canon cinematográfico único aplicable en todo momento. El cinéfago es un depredador activo. Un devorador de celuloide, de la Serie A a la Z, de Oriente a Occidente, insaciable… Pero, ojo, con una exquisita sensibilidad, un paladar cultivado, con muy buen gusto para así, parafraseando a John Waters, poder disfrutar del mal gusto.

Como crítico de cine, ¿crees que todavía tiene sentido esta profesión en los tiempos actuales, cuando Internet ha convertido a la mayoría de los espectadores en reseñadores de películas?
De hecho, ahora tiene más sentido que nunca. Ahora debe verse al auténtico crítico. El crítico debe ser más que un vulgar opinador, más que un divulgador y mucho más que un presuntuoso connoiseur que se erige por encima de los demás con sus estrellitas, términos pomposos y esotéricos, y opiniones consagradas. Precisamente Internet, con sus webs y blogs, demuestra lo malentendido y vulgarizado que está el término, y la profesión, de crítico.

En tu carrera como escritor y periodista hay una cierta querencia por lo bizarro y lo terrorífico, ¿de dónde viene esta afición?
Es genética. Mi padre, ya fallecido, era un hombre muy culto y con una gran
biblioteca… Buena parte de ella consagrada a lo sobrenatural, lo fantástico, el esoterismo, la ciencia ficción, etc. El apoyo paterno fue decisivo: con él empecé a editar fanzines, primero Excalibur, devoto de la materia artúrica y la cultura celta, y después El Grito, iniciativa de mi propio padre, dedicado a la fantasía y lo macabro. Poco antes de morir, mi padre, Joaquín Palacios, dejó una “Antología de la poesía macabra española e hispanoamericana”, que ha editado Valdemar con notable éxito.

¿Piensas que la presencia en los medios de periodistas como tú o como Jordi Costa ha contribuido a que el gran público español se replantee el valor de la cultura pop?
Sinceramente, creo que poco. Creo que quienes siguen a escritores como Jordi Costa y otros de nuestra onda (Pedro Calleja, Manuel Valencia, la gente de Mondo Brutto, etc., etc.) ya están de hecho en ella, ya están sensibilizados hacia los valores de la cultura pop. Sin embargo, una cosa sí es cierta, y es que gracias a nuestra presencia en los medios de masas, se consigue un mayor grado de tolerancia hacia determinados temas y cuestiones tabú: el porno, el gore, las expresiones extremas del arte y de la vida (del sadomaso al sonido industrial, de Warhol a Marilyn Manson), las ideologías alternativas (el satanismo laveyano, el (anti)utopismo cyberpunk, etc.), medios artísticos nuevos, del videoarte a los videojuegos o a la inversa, etc, etc…

FREEK! te recomienda:

Julio Vallejo

Creció queriendo ser un héroe Marvel. Sin embargo, las películas, los libros y la música se cruzaron en su camino y, desde entonces, se fijó como meta escribir de asuntos más o menos culturales. Desde entonces lo ha hecho en Lainformacion.com, Europa Press, Freek Magazine, Cine para leer, Culturamas,Tendencias Magazine, Notasdecine.es, Aviondepapel.tv, los libros “Cine para leer” o la agencia Coveritmedia, entre otros medios.


Deja tu comentario


9 × = cuarenta cinco

Si, esto esta orgullosamente hecho con Wordpress | Deadline Theme : An AWESEM design

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD