Phil Morrison. ¿La familia? Mal, gracias

¿Qué ocurre cuando una mujer algo snob conoce a la provinciana familia de su esposo? La respuesta a esta pregunta la encontramos en “Junebug”, el primer largometraje de Phil Morrison, uno de los triunfadores de la edición 2005 del mítico Festival de Sundance. Además de este premio, la cinta consiguió otro gran logro: la actriz Amy Adams fue candidata al Oscar por su intervención en la película. Amable y extremadamente educado en persona, Morrison nos habló de su debut en la pantalla, sin duda uno de los sucesos indies de la temporada.

 

Proveniente del mundo de la publicidad, Phil Morrison parece estar alejado del esteticismo de celofán de Adrian Lyne o Tony Scott. A diferencia de estos realizadores, el director norteamericano opta por un cierto clasicismo que parece tomar más en cuenta el guión y la interpretación de los actores que el envoltorio visual. Por esta razón, y para su ópera prima, el realizador ha escogido un guión que trata sobre los eternos conflictos entre miembros de una misma familia.

“Junebug”, su primer bebé cinematográfico, narra la historia de Madeleine (Embeth Davitz) y George (Alessandro Nivola), una pareja recién casada que acude a Carolina del Norte para conocer a un excéntrico pintor al que ella quiere fichar para una exposición. De paso, el matrimonio aprovechará la ocasión para que ella conozca a la familia de él. Sin embargo, la visita de ambos no será del todo feliz y pondrá de manifiesto el rechazo de la madre (Celia Weston) hacia Madeleine, la pasividad de un padre (Scott Wilson) que se deja llevar por su mujer, y la difícil relación entre Johnny (Benjamin McKenzie), el hermano de George, y Ashley (Amy Adams), su algo agobiante esposa. Con este argumento, Morrison consigue un acertado retrato de una familia aparentemente perfecta, aunque sólo en la superficie. Un drama con todas las de la ley del que nos habló en su reciente visita a Madrid.

: ¿Por qué decidiste escoger el guión de “Junebug” como materia prima para tu primer largometraje como director?
Lo escogí porque creía que estaba cualificado para interpretar bien lo que se contaba en el guión. Además, conocía bien el entorno donde tenía lugar la historia. Me sentía atraído por los personajes y los reconocía, aunque al mismo tiempo eran muy misteriosos para mí.

: Has comentado que el filme, en sus inicios, era bastante distinto a lo que ha terminado siendo, ¿qué ocurrió exactamente?
Fue una experiencia muy rara. La verdad es que, como el resultado era diferente a lo que esperaba en un principio, me sentía un poco inseguro. Cuando estaba rodando no quería imponer nada, para que cada cosa tomara su propia vida, pero también tenía un deseo secreto de que todo fuera de una determinada manera. Cuando terminamos, y vi que no era lo que esperaba, sólo veía aquello que no me parecía bien, pero a medida que lo veía el público, los espectadores reaccionaban tal y como yo había esperado que reaccionaran. La gente que respondía negativamente al film era tal y como me la había imaginado, al igual que aquellos a los que les gustaba. Entonces me sentí feliz.

: Cuando vi la película no advertí tu pasado como director de anuncios de televisión, ¿te consideras un realizador de publicidad o un director de cine? ¿Qué piensas de toda la nueva generación de cineastas norteamericanos formados en el terreno de la publicidad y los vídeos musicales?
Creo que lo más común ahora es que los directores empiecen haciendo publicidad. Con el tiempo, los directores formados en este medio nos iremos diferenciando unos de otros a medida que hagamos más películas. De todas formas, cuando hacía publicidad, yo me centraba sobre todo en el diálogo y en los actores. El problema de la publicidad es comprimir una escena con actores en 30 segundos. Pese a ello, en los anuncios no intentaba hacer cine, sino sólo mi trabajo. De todas formas, no es algo que quiero dejar porque es lo que me da de comer y me permite estar tranquilo ya que, de esta manera, mi carrera no dependerá de la aceptación de mi última película.

“El problema de la publicidad es comprimir una escena con actores en 30 segundos”

: Pese a que “Junebug” está ambientada en Carolina del Norte, tengo la sensación que lo contado en el largometraje tiene un alcance universal. En este sentido, el mensaje del filme podría ser: aunque las cosas parezcan que están bien, hasta que alguien de fuera no entra en nuestra casa no sabemos si realmente van bien. Además, la película parece querer trasmitirnos la idea de que cuando los extraños se van de la casa, los miembros de una familia puede que hayan mejorado, mientras que los intrusos no.
Me alegro que digas eso. Estoy muy de acuerdo contigo, aunque mucha gente no lo capta. Mucha gente tiene el sentimiento contrario y piensa que la historia es sobre gente provinciana y típicamente americana que vota a George Bush. Yo pienso que es verdad que existen este tipo de personas en América, aunque también en otras partes del mundo. También creo que Madeleine crece un poquito, aunque George no. La relación entre ambos sufre, pero se vuelve más auténtica.

: ¿No crees que George toma conciencia de sus orígenes al volver a reencontrarse con su familia?
Yo creo que él se siente paralizado por todo lo que le ocurre. Creo que está más cómodo con la idealización de la personalidad sureña cuando está en Chicago que cuando está en su propio hogar. Es más fácil estar en un entorno de cierto nivel y estar orgulloso de tu origen humilde que volver a tus orígenes modestos y sentirte orgulloso de haberlos dejado.

: La familia que aparece en el filme, ¿está inspirada en la familia del guionista o simplemente es un puzzle de diferentes tipos de familia?
No está basada en ninguna específicamente, pero el personaje de Ashley sí que está inspirado en la cuñada del guionista. Yo conocí a esa mujer y Amy Adams, la actriz que la interpreta en el filme, también la conoció. Tiene muchos más años que Ashley ahora, pero tienen mucho en común. De todas formas, la historia surgió del personaje de Johnny y de su sentimiento de pérdida, aunque no sea la víctima más directa de la pérdida.

“Creo que la música clásica pertenece al mundo y por eso me gusta ponerla en el cine”

: ¿Tienes algo en común con Johnny o con George?
Yo creo que con Johnny, aunque me identifico con ambos.

: ¿Por qué has escogido para la banda sonora una mezcla de la música clásica con temas de Yo la Tengo?
Fue algo instintivo. Lo que no quería era subrayar mucho la escena con la música. No quería subrayar exactamente que estábamos en una región sureña. Creo que la música clásica pertenece al mundo y por eso me gusta ponerla en el cine. En este caso la inserción de la música clásica no es irónica porque no sería muy acorde con esta familia. Lo que sí me ocurrió es que la música que utilicé inspiró muchos de los sentimientos de la película.

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Julio Vallejo

Creció queriendo ser un héroe Marvel. Sin embargo, las películas, los libros y la música se cruzaron en su camino y, desde entonces, se fijó como meta escribir de asuntos más o menos culturales. Desde entonces lo ha hecho en Lainformacion.com, Europa Press, Freek Magazine, Cine para leer, Culturamas,Tendencias Magazine, Notasdecine.es, Aviondepapel.tv, los libros “Cine para leer” o la agencia Coveritmedia, entre otros medios.


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