Dennis Lehane. Etiqueta negra

Antes de ser escritor, Dennis Lehane tuvo mil y un oficios: aparcó coches, condujo limousinas e, incluso, ayudó a niños que sufrieron abusos en la infancia. Un background más que decisivo a la hora de enfrentarse al temor de la página en blanco… Hay mucho de ese pasado en sus novelas, incluso en aquellas, como la primeriza “A drink before the war”, donde aparecían ya esa pareja de investigadores hoy clásica en la novela negra contemporánea: Angie Gennaro y Patrick Kenzie. Dicen que Clint Eastwood se empeñó en llevar al cine su libro “Mystic River” (RBA) después de leer una elogiosa reseña en un diario. Pero Lehane sigue fiel a sus principios: no se deja cegar por el neón de Hollywood y continua viviendo en ese Boston donde edifica también su obra literaria. Una obra tan sólida como descarnada que encuentra en “Plegarias en la noche” (también en RBA) su último eco.

 

: ¿Qué te lleva a escribir historias de género negro y a desarrollar personajes tan oscuros?
Escribo dentro del género negro porque éste se implica directamente con las clases más bajas de la sociedad, una segunda América por decirlo de alguna manera. Y resulta que yo crecí en ese mundo, así que asumí el género negro de manera muy natural. Con respecto a los “personajes oscuros”, no estoy seguro de que vea mi mundo de una manera tan oscura, pero de todos modos aquel que piense que el mundo es en su mayoría dulzura y claridad es que no ha estado prestando demasiada atención. Vivimos en un mundo muy inestable y yo no lo veo en blanco y negro o en términos de puro bien y mal. Veo más a la gente en una escala de gris, por eso mis libros suelen terminar observando a la gente que lucha por ser buena y feliz y se estrellan tanto con la realidad del mundo o la realidad de sus propios defectos.

: ¿Qué leías cuando eras tan solo un niño?
Leía de todo. Muchas novelas de crímenes, sí, pero también leía mucho a Dickens y Dumas y un escritor británico de espionaje llamado Alistair McLean. Según fui madurando así lo hicieron mis gustos y cuando estaba en el instituto comencé con Hemingway, Fitzgerald, Graham Greene y Elmore Leonard.

: Actualmente vivimos un período de guerras, violencia y asesinatos. Todo esto forma parte de nuestras vidas. Tu libro habla acerca de estos temas. ¿Por qué crees que la gente esta interesada en este tipo de historias? ¿Crees que nos hemos convertido en personas frías e insensibles, o simplemente nos gustan este tipo de historias?
Creo que hay una verdad esencial en el género negro que todos reconocemos aunque intentemos fingir que no es así. Y esa verdad es: la cosa no está funcionando bien. Esta es la razón por la que el género negro florece en tiempos difíciles, como en los 50 o los 80 o los 90. Esto nos devuelve a la idea de una segunda América, una segunda Inglaterra o una segunda España, son las voces que dicen: ” Bien, me alegro de que os estéis enriqueciendo con vuestros bonos basura o las inversiones en las punto com, pero aquí, debajo de vuestra gran autopista, seguimos siendo pobres”.

: ¿Ves Boston cómo un microcosmos o un espejo de la actual sociedad americana?
Sí, hasta cierto punto. Es una ciudad americana con la misma corrupción que cualquiera de las grandes ciudades, los mismos problemas raciales, la misma insatisfacción social, la misma guerra de clases. De hecho, la única diferencia que existe entre Boston y Nueva York o Los Ángeles es una cuestión de escala. Somos una ciudad pequeña, no más grande que Milwaukee por ejemplo, así que es más fácil examinar los problemas cuando se dan a una escala más asequible.

“Creo en la lucha interior entre nuestra mejor cara y nuestros instintos más básicos. Pienso que lo más admirable y lo más triste de la humanidad es el concepto de locura”

: ¿Crees en el ser humano como un símbolo del bien y el mal?
Creo en la lucha interior entre nuestra mejor cara y nuestros instintos más básicos. Pienso que lo más admirable y lo más triste de la humanidad es el concepto de locura. Continuamente nos esforzamos por arreglar nuestro mundo. Pero el mundo no se deja arreglar por una persona o una acción individual, así que normalmente estamos condenados a fracasar. Eso es la locura y es triste. Pero lo seguimos intentando. Y eso es admirable.

: ¿De qué modo se escriben los libros de Lehane? ¿Tienes todas las historias y los personajes desde el principio o el libro crece mientras se escribe, paso a paso?
Mis libros comienzan normalmente con uno o dos personajes y una idea muy general de donde quiero llegar. A partir de ahí dejo que el libro evolucione por sí mismo. Esto lleva a complicados y a veces angustiosos procesos, así que es un sistema que no recomiendo. Pero esta es la única forma que conozco.

: ¿Consideras el cine cómo una efectiva pieza de unión con la literatura o por el contrario crees que afecta negativamente a la calidad de los trabajos impresos limitando la imaginación del lector?
Creo que un libro es un libro y una película es una película. Son animales muy diferentes. Así que si la película anima a la gente a leer el libro, genial. Si aumenta el conocimiento del libro, de nuevo, genial. Pero el cine no puede disminuir o controlar la calidad de un libro porque un libro es una cosa totalmente aparte.

: ¿Crees que tras el éxito de “Mystic River” tu trabajo llegara a más gente? ¿Ha cambiado algo en tu vida tras la película de Eastwood?
Me ha hecho más conocido, especialmente en Estados Unidos. Y eso hace muy feliz a mi editor porque vende más libros. Aparte de esto, no ha afectado a mi vida de ningún modo porque no yo no dejo que lo haga y tampoco me lo permiten mi familia y mis amigos. Tengo muy claro, y desde el principio, por qué comencé a escribir. Y la razón es tan simple como escribir, contar historias y jugar con el lenguaje para hacerlo. Aunque la reafirmación de Hollywood esté bien, no es algo que yo haya buscado, y por lo tanto no me afecta.

: ¿Crees que es imposible adaptar al cine una obra literaria? Cierta sensibilidad o profundidad son sensaciones difíciles de conseguir en el cine…
De nuevo hablamos de diferentes animales. Los actores pueden conseguir con una sola mirada lo que en una novela puede llevar una página completa. Al mismo tiempo, leer un libro es una forma activa de entretenimiento. El lector encaja todo el material y esto le lleva a profundizar más en la experiencia de una manera que en el cine -una forma pasiva de entretenimiento- no se puede alcanzar. Pero esto no quiere decir que una forma sea “mejor” que la otra. No es una cuestión de “mejor” o “peor”. Son simplemente diferentes.

“Creo que un libro es un libro y una película es una película. Son animales muy diferentes”

: Si Dennis Lehane tuviera que elegir entre leer y escribir, ¿qué es lo que hizo que se decidiera por una y no por la otra opción?
Bueno, soy un escritor. Llegado a este punto de mi vida, he leído tanto que puedo estar seguro de haber hecho los deberes. Así que si tuviera que elegir, por supuesto elegiría escribir.

: ¿Crees que se ha creado una literatura pensada especialmente para ser adaptada al cine?
Algunos escritores puede que escriban con un ojo puesto en la posible adaptación al cine, pero yo no soy uno de esos escritores y realmente no ando con ninguno de estos, así que no sabría que decir.

: ¿Hay algún autor que haya influenciado de manera especial en tu carrera?
El autor que más me ha influenciado es Richard Price, posiblemente el más importante novelista urbano de América. Sus libros se desarrollan en Nueva York y Nueva Jersey y se centran en los problemas sociales y las gente atrapada en las clases más bajas de la sociedad. No se si se ha traducido en español o no (“Freedomland” fue publicada por Planeta en el año 2000 y “El samaritano” ha sido editada por la misma RBA este año), pero su trabajo más conocido es “Clockers” (adaptada al cine por Spike Lee en 1995).

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Daniel Moreno


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