El futuro en manos de Jordi Vilches

Nació en un año de resonancias mágicas: 1980. Hoy, 24 después, a Jordi Vilches le otorgan el Premio Un Futuro de Cine en la 19ª Edición del Festival Cinema Jove de Valencia. No es de extrañar: a este cómico con cara de teleñeco, alma de payaso y corazón aventurero se le escapa el talento por los poros. En menos de cuatro temporadas, desde que se colara en el cine compartiendo verano y cama con Fernando Ramallo en “Krampack”, Jordi se ha codeado con lo mejorcito: Antonio Resines, Angel de Andrés, Rosa María Sardá… Incluso se ha permitido el lujazo de ligarse en pantalla a Elena Anaya y ponernos los dientes largos. Y por el camino, no abandona su pasión, el teatro. No hay duda: Jordi, el futuro está en tus manos.

: Tu compañero en “Krámpack”, Fernando Ramallo, y tu compañera en “Dos tipos duros”, Elena Anaya, recibieron en su día el galardón que a ti se te concede en esta edición de Cinema Jove, la Luna de Valencia, ¿consideras que es un premio con olfato para las promesas del cine?
Pues si te digo la verdad, ha sido ahora cuando me habéis dicho que me lo concedíais que me entero del galardón, y todo el mundo me ha dicho que está muy bien. Y sobre la pregunta no sé cómo contestar… Supongo que cualquier joven es una promesa, no sé… No me planteo este tipo de cosas, pero estoy muy contento que me lo den.

: Entonces no has comentado con ellos de qué modo influyó este reconocimiento en sus carreras…
Pues no, pero lo voy ha hacer.

: ¿Qué papel crees que juegan los premios en la nómina y las ofertas a un actor?
No tengo ni idea. Supongo que para bien… De eso se encarga mi representante; yo no soy hombre de negocios ni de números, a mí me gusta actuar y que la gente se lo pase bien con lo que hago, y si encima se reconoce mi trabajo de esta manera, pues mejor.

: Fuiste premiado por la crítica como actor revelación por la obra de teatro “Flors” en 1999, nominado al Goya a actor revelación el año 2000 por tu debut en “Krámpack”, cuatro años después este galardón te señala como promesa… ¿Enfocas tu carrera como un proceso lento pero seguro?
Lento sí, seguro no hay nada en esta profesión.

: Has declarado que en el cine eres un peón del director y en el teatro puedes ser un creador, ¿te atraen más entonces las tablas?
Bueno… El teatro es muy gratificante. Y cuando digo teatro no me refiero a eso tan aburrido, donde unos actores recitan con voz profunda un texto y con escenarios de carton piedra… No. Mi experiencia ha sido y es muy buena , pero vivir del teatro es duro. Con el cine me siento menos seguro y creo que estoy aprendiendo y me falta descubrir más para disfrutarlo más, pero a nivel económico me da una tranquilidad que me permite hacer otras cosas. Y aquí ya se mezcla todo, no es sólo cuestión de gustos.

: ¿Qué poso te ha dejado el paso por la compañía General Eléctrica?
Muy bueno, me ha dado mucha seguridad, he aprendido a trabajar en grupo, a improvisar, a perder pudor delante del público, saber como se crea un espectáculo de principio a fin, muy buenos amigos y experiencias… Y una base como actor y una experiencia de la que tengo un muy buen recuerdo porque creo que ahí aprendí mucho.

: ¿Opinas como su director, Roger Bernat, que el verdadero teatro “no se encuentra ya en los textos de Shakespeare”?
Supongo que es cuestión de gustos, pero desde luego a mí Shakespeare y otros me quedan un poco lejos y me gusta un teatro más de cara al público y más real.

“A mí Shakespeare y otros me quedan un poco lejos”

: Actuaste en el Teatro Nacional de Cataluña con un monólogo de 30 minutos, ¿qué sensación provoca enfrentarse a solas con el auditorio?
Yo intento no ponerme nervioso y concentrarme un poco. Y luego es que ese monólogo era el principio de un espectáculo donde luego iban entrando los demás actores y estaba muy arropado por los compañeros que esperaban detrás de bambalinas su momento de salir a escena. Entonces, aunque parecía que el público pensaba que yo estaba solo ante el peligro, esa imagen no coincidía con mi realidad.

: Algo de funambulista siempre queda en ti… ¿Crees que el cine ha retratado el circo con respeto y belleza?
Sí, el circo es algo muy romántico y bonito y suelen salir buenas pelis. Yo la verdad es que no he visto muchas…

: ¿Qué películas dedicadas a este mundo destacarías?
De las que he visto, la que más me gusta es “Freaks”, aunque el circo actual no es como el que se muestra en la peli…

: ¿Hay vuelta atrás a tu etapa como payaso y funambulista tras tu salto al cine?
Hombre… entre medio del circo y el cine tengo a General Eléctrica y para mí todo ha sido una evolución en mi carrera. De todo aprendo cosas y trucos que guardar en la manga. Es difícil volver a hacer espectáculos como antes, sobre todo porque el circo es entrenamiento y virtuosismo. Pero el payaso que llevo dentro, ése sí que no se va.

: ¿Qué trucos y proezas eres todavía capaz de hacer?
Muchas.

: Corrígeme si me equivoco: eres un actor que no se ha formado en escuelas de arte dramático, si no en una escuela de circo. ¿De qué modo afrontas la preparación de un papel? ¿Cómo interiorizas a tus personajes?
Voy aprendiendo en cada peli y procuro no cometer los errores de la peli anterior. En “Krampak” todo era nuevo y salió bien sin pensarlo. “Guerreros” fue mi primer papel dramático y no tenía ni puta idea de cómo hacerlo; lo hice como supe y a la próxima mejor. En “Dos tipos duros” el rodaje fue en verano y lo disfruté mucho porque el calor me pone de buen humor… Además yo tenía que ser muy gracioso y así lo hice. Y “Platillos Volantes” es otra cosa diferente. Y es que yo sólo he hecho cuatro pelis y estoy aprendiendo en cada una mucho.

: Para protagonizar “Guerreros” viviste incluso un tiempo de instrucción en Kosovo, ¿lo consideras tu servicio militar particular?
No, he tenido que presentar muchos papeles para no hacer la mili y eso para mí fue como ir a un campamento, un “National Geographic” entre militares.

: ¿Te afectó anímicamente el rodaje de la película?
Umm… Creo que lo normal…

: ¿Descartas volver a interpretar un papel dramático? ¿Te siente más cómodo trabajando en comedias costumbristas?
Me gusta mucho hacer el payaso pero no descarto el drama. También existe la tragicomedia… Yo creo que un cómico no sólo cuenta chistes, es más que eso. ¿No crees?

“Me gusta mucho hacer el payaso pero no descarto el drama”

: ¿En qué placeres inviertes tu salario?
Placeres inconfesables, el alquiler de mi piso y viajar.

: Tengo entendido que siempre que puedes te escapas de viaje a lugares remotos… ¿Cuál es el último país que has visitado? ¿Qué experiencia es la más intensa vivida en esta último escapada?
Los últimos países han sido Laos y Tailandia, a los que ya he ido cuatro veces. Y experiencias he tenido muchas: el contacto con la naturaleza, con las tribus, semanas en la selva, registros en la frontera tailandesa, noches locas en Bangkok, vivir allí una temporada, aprender… Todo es una experiencia que a mí me carga mucho, para cuando vuelvo a casa afrontar lo que sea con fuerzas.

: Muchos de los jóvenes actores a los que da cancha el cine español suelen quedarse por el camino, ¿te inquieta pensar que pueda suceder lo mismo contigo? ¿Piensas que has llegado al cine para quedarte?
Intento no pensar demasiado en esto, puede ser muy estresante. Además yo me sé buscar la vida y si no es en el cine, lo haré en otro sitio.Y si tú dices que suelen quedarse en el camino será por algo, quizás encontraron algo mejor. A mí me gusta hacerlo bien. El día que vea que no valgo, pues me buscaré otra cosa.

: ¿Qué tal vas de idiomas? ¿Te plantearías participar en proyectos internacionales?
Very good my friend. Chapurreo inglés, francés, portugués, tailandés y castellano. Pero el único idioma que hablo correctamente es el catalán.

: En tus dos últimas películas te has codeado con actores veteranos del cine español: Antonio Resines, Rosa María Sardá, Ángel de Andrés… ¿Qué has aprendido de cada uno de ellos?
De Ángel de Andrés he aprendido que hay que estudiar. De Resines su dominio del set y de Rosa… Es que hay muchas cositas y truquitos de esta profesión que no tienen nombre, no se explican en los manuales…

: ¿Escribes? ¿Te gustaría pasar al otro lado de la cámara o dirigir teatro?
Sí, me encantaría y, de hecho, ya hago mis pinitos con espectáculos, vídeos…

: ¿Consideras la televisión un reducto alimenticio o estarías dispuesto a participar en alguna serie?
Sí, no me gusta ninguna serie española y sólo lo haría si mi situación personal y una nómina importante me empujaran a ello.

: ¿Con qué directores aspiras a trabajar?
No tengo este tipo de aspiraciones.

: Lo planteo de otra forma: ¿con qué directores te hubiera gustado hacerlo?
John Waters, Emir Kusturika, David Lynch, Bruce LaBruce, Eloy de la Iglesia, Almodóvar…

: ¿Tienes algún proyecto a la vista?
Ninguno seguro.

 

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Tali Carreto

Siempre me tiró el lado oscuro: de renacuajo me metía debajo de las sábanas con una linterna y un libro. Menos mal que no me dio por las velas. Luego llegaría la sala del cine: tengo el record mundial de visionados de "Tiburón". Y al final, los antros: en una ocasión una chica se rompió el tobillo bailando lo que yo pinchaba. Literalmente. Catacrack. Pero un día vi la luz y con los Guisado bros. como jedialiados alumbré al mundo la FREEk!, el Monkey Week y algún que otro sarao interplanetario. No está mal para alguien que no sabe girar a la izquierda, como Zoolander.


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